El purgatorio de la línea 6
El metro de Madrid es el lugar de los invisibles, de miles de historias que día tras día se entrecruzan sin rozarse. Los cuerpos se fusionan sin pretender perder su espacio vital -aunque sea de forma virtual y no real-. Me recuerda al purgatorio, ese espacio que se intenta a travesar lo más rápidamente posible para alcanzar el cielo, la luz.
Estos versos de Dante, refiriéndose al purgatorio, se me presentan cada día al bajar a la linea 6.
«Felices muertos, almas elegidas ‑Virgilio dijo‑ por la paz aquella que todos esperáis, según bien creo, decidnos dónde baja la montaña, para poder subir; pues más disgusta perder el tiempo a quien su precio sabe.»



