Nerón y las lágrimas de Bush
La imagen que ha recorrido el mundo desde ayer, mostrando un George W. Bush consternado, tal y como ofrece la fotografía “El País” por las muertes -de norteamericanos, ¡claro!- que se han producido en Irak desde el comienzo de la “guerra santa de occidente”, me ha recordado a esa escena en la que Peter Ustinov en su papel de Nerón en “Quo Vadis” contempla afligido una Roma en llamas con su lira, muy afectado por el espectáculo.
La historia dice que Nerón no incendió Roma, que incluso estaba fuera de la ciudad cuando comenzó el incendio (lo cual creo que no es ningún impedimento para dar la orden de hacerlo), pero le sirvió para acusar a los cristianos del suceso y proceder a una depuración de los seguidores de esta perseguida religión (parece que la historia nos demuestra que los que han sido perseguidos, cuando alcanzan un status de poder aplican los métodos mejorados de sus perseguidores).
Pero intentaré no desviarme del tema, Bush con esa imagen qué quiere transmitir: ¿humanidad, sentimientos, culpabilidad, arrepentimiento? Mucho me temo que algunos comunes mortales sólo vemos la imagen de un falso profeta, de un hipócrita, de un caradura sin escrúpulos que ha sacrificado vidas humanas (no sólo de estadounidenses) para reforzar la posición económica de algunas empresas que veían peligrar sus intereses en la zona. ¡A veces me digo: qué asco de mundo!
Foto: dannyman




