Como quejarse de un mal servicio

Abril 3, 2008 at 5:03 pm (Sociedad) (, , , )

El otro día leí en elblogdelcapi un artículo en el quehacía una reflexión sobre lo poco que reclamamos cuando se presta un mal servicio o cuando no se corresponde lo que nos ofrecen con lo que habíamos acordado, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo. Eso sí, chillamos mucho, lanzamos incluso algunos tacos, ponemos de vuelta y media al establecimiento o empresa, nos desahogamos y a otra cosa mariposa.

Los anglosajones tienen una cultura en la que está más asimilado este tema y lo que para nosotros es algo extraordinario, para ellos es algo habitual. Yo llevo “carteandome” con Jazztel desde hace más de un año porque no me da la gana que me cobren lo que a ellos les parezca por un pésimo servicio. Pero bueno, ese es otro tema.

No pensaba hablar de esto en el blog, pero es que me he encontrado una imagen que me ha parecido extraordinaria. Es una forma muy ingeniosa de quejarse de un mal servicio. ¡Me ha encantado!

Permalink 2 comentarios

Retrato en sepia

Abril 2, 2008 at 4:38 pm (Bitácora) (, , )

El parque de Agustín lara está situado en lo más hondo de Madrid. Limita con las calles Embajadores, Mesón de Paredes y Sombrerete. Sus fronteras invisibles, fundidas en este sol de marzo, dejan entrever una esquina de la plaza de La Corrala; casas con historia, un pasado que flota entre mantones de manila, organillos con notas gastadas y una vida tipificada de un Madrid que, quizás, nunca existió.

Recuerdo las tardes soleadas de este parque, hoy tomado por pandillas de quinceañeros de piel morena, chavales de ojos rasgados, críos de ojos oscuros y profundos, con piel de azabache; un parque que ya no tiene hierba, ni tierra, sólo un frío suelo de cemento que acoge inmigrantes de diversas nacionalidades, que esconde a perdedores de andar vacilante y a nuevos españoles cuyo origen está muy lejos de los chotis que resuenan aun en su memoria.

Mis imágenes vuelven a llenarse, como hace veinte años, de murmullos y de vida de ancianos, población mayoritaria del barrio hoy también, reunidos en corrillos, jugando interminables partidas de mus o de dados, mientras otros simplemente miran, ente sus arrugas, como pasa un día más, como el sol ha vuelto a arrojarles a la cara la claridad de su vejez, la cercanía de la muerte.

Leer el resto de esta entrada »

Permalink 1 comentario

Próximas entradas