Cerdos muertos y una historia de amor
Ayer los informativos televisivos nos quisieron despertar del letargo que trae consigo el verano con la imagen de más de un centenar de cerdos desparramados en una carretera catalana. La instantánea era cruel e innecesaria para los que intentamos olvidarnos durante unos días de que el paraíso es una utopía que sólo existe durante unos instantes y que, la mayoría de las veces, solemos dejar escapar porque tenemos demasiadas cosas que hacer, demasiados retos que alcanzar, demasiadas tareas innecesarias con las que ahogarnos.
Dejo una tierna historia de amor para este verano, que releve la imagen de la muerte de mis retinas, aunque muerte y vida van siempre unidas.




Rachel dijo:
Julio 15, 2008 a 5:08 pm
Fue triste, efectivamente, ver a todos aquellos animales de cualquier manera, me invadió una tristeza. Gracias por la Historia de Amor.