Aroma de tristeza

El aroma de la tristeza
envuelve el aire
de una mañana de otoño.

Las hojas caen bajo mis pies
como mis ilusiones:
rotas una a una,
llevadas por el viento
al mundo de los sueños.

Y camino entre cadáveres
de futuros que nunca vendrán.
Y tú, ¡estás tan lejos!

Y mi cabeza
no encuentra reposo
en este paisaje
de silencios.

Una mano invisible
atenaza mi garganta
mientras mi fe
se resquebraja,
mientras mi mente
sigue repitiendo
como una letanía
tu ruego:
¡confía en mí!

Pero mi corazón
se encoge
cuando tus ojos
se pierden
en un mundo
al que no llego.

La lluvia se posa
perezosamente
entre la alfombra
de humus.

Y mi espíritu
se contagia
de la tristeza
de este otoño
que no acaba.

Y tú, ¡estás tan lejos!

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