Cuando mi vientre

Cuando la luna acaricie mi piel

como amante solícito y avezado,

y su luz penetre en mis entrañas;

cuando mis fantasmas expiren

y una nueva savia surja

de mi vientre ahora seco;

cuando sienta sangre latir,

distinta de mis arterias endurecidas,

de mi corazón encogido y arrugado;

entonces,

cuando mi vientre se hinche

deformado por la vida que emerge

victoriosa, perfecta, arrogante,

la sonrisa resurgirá en el aire

y en mi alma despuntará el verde.

Escribe un comentario