Finalizaba julio
Las amapolas vomitaban fuego Los brazos adormecidos de Helios El primer aliento de la noche La silueta de una aventura Los árboles proyectaban luces engañosas
a través de hendiduras amargas,
mientras tus ojos se perdían
por esos paisajes de sangre,
campos yermos del olvido.
acariciaban nuestras sombras
y, posando polvo de oro en tu pelo,
reconcentraban la luz
sobre tus hombros.
Finalizaba julio.
nos sorprendió callados,
mientras los dedos jugueteaban,
imprevisibles,
encima de una carcomida mesa de madera,
tablero donde reposaban los reproches
de una bella historia de amor.
con forma de mujer enamorada
se interpuso entre los labios,
rosas escarnecidas y abiertas,
florecidas a destiempo.
sobre tu espalda, cargada de dudas.
La hierba se había secado a nuestro alrededor,
como nuestra esperanza.
Tú me dijiste adiós. Finalizaba julio.



