Mi vientre os extraña
Mi vientre os extraña
y mi corazón no acepta
vuestra partida inesperada,
violenta.
Vuestros nombres:
Celia y Mar
martillean mi cerebro.
Y mis brazos languidecen
porque ya no podrán
acunar vuestros llantos:
rotos antes de ser oídos.
Y mis manos no podrán
acariciar vuestra piel.
Y mis ojos
no hacen más que parir
lágrimas amargas,
porque ya nunca
conocerán vuestro rostro.



