Nana del garaje (para R_)
En medio de este paisaje inhóspito,
con voces metálicas
y carburadores roncos,
existe una isla de plenitud a tu lado.
Dormido, inocente,
contemplo tu piel
todavía recién estrenada.
Y vuelven imágenes de ayer,
cuando todavía podías dar
volteretas en mi vientre
y te acariciaba sin tocarte,
y te imaginaba sin conocerte.
Cuando te pienso,
mis ojos se envuelven
de un universo infinito.
Y las lágrimas caen sin pereza,
suaves, lentas,
empápandome de paz,
de un amor sin reserva.
Te miro dormido,
y mi mano tiembla
por no coronarte
con un futuro a medida.
Y mi pecho se duele
por no amamantarte
con nuevas estrellas.
Y mis labios rezan
por mecerte en cuna
cubierta de dicha,
de suaves lunas,
de mares verdes,
de voces puras.



