Paisaje interior
La soledad me acompaña
en un viaje
de cielos azules,
de silencio,
de campos amarillos de junio.
La derrota cabalga
sobre mi espalda
y mi cabeza,
en la que anidan
desde hace tiempo
mariposas negras,
finalmente estalla
y esparce frustraciones,
incapacidad y envidia
entre rostros desconocidos
y cuerpos sin historia.
La inseguridad pasea triunfante
por mi estómago,
tensando los músculos
de un alma vieja,
de una mente
tal vez enferma,
de una voluntad
rendida al fracaso.
Y este rompecabezas
de miseria y miedo
se encaja en un corazón
entregado a un amor
que es su refugio,
su bandera,
su esperanza
y su fuerza.



