Reflejo en el espejo
Treinta reproches
tras las ventanas;
la mirada confusa
y el tiempo,
que avanza,
deja flotando
partículas de amargura,
de sueños rotos,
de nirvanas
nunca alcanzados.
Y su nombre
respira soledad,
y ella marcha
por ese mar
de frías aguas,
de peces de colores,
de estrellas sonrientes.
Y se siente desnuda,
indefensa, gastada;
más parte de su alma
la empuja.
Ese reflejo combativo
de espíritu aguerrido,
de propósito de enmienda,
de afán de supervivencia.
Y el miedo se acurruca
de nuevo,
en un recoveco
de su memoria.
Y le devuelve el reflejo
de la mirada en el espejo
un futuro que la abraza,
de tardes soleadas
de días serenos,
de paz,
de anhelos,
del regreso a casa.



