Y si mis labios

Y si mis labios rugieran libertad,
y si mis ojos desenrederan tus cadenas,
y si mis dedos desclavaran tu tormenta,
el aire desplegaría aquí la eternidad.

En ese espacio imaginario,
donde sólo tú y yo habitamos,
en el que tu sombra y yo nos amamos
y al que hasta el olvido ha olvidado;
me repliego en tus rendijas
a la espera de recuperar aliento
y aliviar todas las heridas
- las de fuera y las de dentro-
que nos va dejando la vida.

En esta habitación vacía
que sólo tu y yo llenamos,
no caben reproches, ni pecados,
ni palabras prohibidas, ni mentiras
salvo para mudarlas en retratos
de dulces y ruidosas ninfas
que acunen nuestros relatos,
nuestro deseo, nuestras caricias.

Y si mis labios no rugieran libertad,
y si mis pechos no emergieran de tus manos,
y si mis caderas no apresaran tu verdad,
habría trocado nuestro sueño en fracaso.

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