El síndrome del nido vacío

Cada día que pasa le reconozco menos. Sus ojos, antes libres de sombras, se van cubriendo de una neblina que no sé interpretar, y me da miedo. Todavía retengo en mi memoria el olor de su pelo, la calidez de sus manos en mi cuello, sus abrazos sin reservas.

Sus silencios son cada día más largos, sus pasos se alejan de mi sombra y sus palabras -aun cuajadas de ternura- me hacen entrever una persona diferente a la que me pertenecía hasta hace solo unos meses. Sé que siempre le tendré a mi lado, pero ya está buscando su propio rumbo, un camino en el que yo he quedado atrás.

A veces le observo sin que se de cuenta y me sorprendo de sus pequeños cambios; su rubor ante mi presencia cuando se encuentra desnudo, un cuerpo que antes me mostraba sin reservas, sin pudor. Sus lágrimas, ayer fáciles, ahora le cuestan, le molestan como inquilinos indeseables en un caparazón todavía sensible a los reproches y a los contratiempos.

Le veo escapar de mi segura guarida sin que pueda hacer nada por retenerlo, y me encoge el alma pensar que está perdiendo el paraíso de la inocencia. Ya sé que es egoísta e inútil mi temor, pero no puedo evitarlo. Quisiera, si pudiera, prenderle el amuleto de la felicidad en su corazón y bañarlo en sándalo de suerte para que el viaje que está empezando a planear en su cabeza llegue a buen puerto, abrigado de los truenos de la desesperanza y el olvido.

Todavía tengo impregnado en mi cerebro su cuerpo tierno, blando, suave, torpe y descoordinado, que se movía entre la curiosidad por conocer el mundo y la necesidad de mi cariño para seguir aprendiendo. Todavía le retengo a medias y sus besos siguen siendo fuertes, apretados; y sus ojos siguen emanando la luz de la inocencia; pero ya está dejando atrás los coches, los muñecos de acción y las películas infantiles. Su lenguaje, sus ademanes, sus intereses son de una persona que se está adentrando en la vida real, en la que han desaparecido los Reyes Magos y el Ratoncito Pérez.

Mi niño está dejando de ser niño y yo me siento triste, no porque crezca, no porque camine solo, no porque mis arrugas comiencen a decirme que la juventud ya queda atrás; sino por no poder evitar que sufra, que encuentre aristas que le arañen el alma, por no poder esquivar por él los zarpazos de la tristeza, la muerte de las ilusiones y el vacío que deja perder algunos sueños.

Educar a un hijo es algo intuitivo, que no se encuentra en los manuales. Uno lo hace lo mejor que puede, y espera que el cariño, los desvelos y la sensatez hayan quedado como posos sólidos en su interior. Pero no se está seguro de haberlo hecho lo mejor posible, por eso tengo miedo, por no tener la certeza de haberlo dado todo, de haber transmitido correctamente aquello que considero esencial.

Y le miro a cada rato y sólo me pregunto ¿será feliz? Creo que está empezando a afectarme el síndrome del nido vacío incluso antes de que suceda.

23 comentarios »

  1. yoli garza dicho:

    hola pido ayuda para saber como ayudo a mi mama la verdad creo que ella empieza a sentir el todo lo anterios leido me encantaria saber como ayudarla a salir me doy cuenta de que su emfermedad se llama el sindrome del nido vacio espero me puedan ayudar por que se deprime demasiado y me da miedo que le pueda pasar algo malo gracias por recivir este mensaje y espero respuesta

  2. normi dicho:

    muy bueno el comentario yo estoy desesperada y nesecito ayuda unas palabras de consuelo ya no tengo a mis hijos conmigo se han ido de casa ellos estan muy bien pero yo muy mal no puedo aceptar que no esten conmigo que hago ayudenme

  3. desira dicho:

    Veo muchos mensajes de soledad en los comentarios a este post, pero yo no me siento sola, porque mi hijo sigue ahí, de otra forma, pero le siento cerca. Tal vez, esa soledad que oprime a algunas mujeres cuando vuelan los hijos se deba a que no han encontrado la forma de mirarse hacia dentro y descubrir que hay muchas cosas por hacer aparte de criar a los hijos para seguir creciendo como personas, un crecimiento que solo para cuando dejamos de respirar.

  4. Clara María dicho:

    Tambien me siento identificada con éstos comentarios. Me separé de mi esposo cuando mi hijo menor tenía 3 meses de nacido, el mayor 3 años, pasó el tiempo y yo dedicada con mis padres, al cuidado de mis 2 tesoros; hoy en día tienen 24 y 27 años , su padre falleció hace 6 años, repentinamente de un infarto,; su muerte ha causado en mí, infinidad de sentimientos encontrados, la soledad es aún mayor, no tengo pareja, porque no he querido, aparecen muchos admiradores ,tengo algo de relación con ellos y finalmente me quiero inconsientemente ,quedar sola. Ahora mismo, me siento inundada de tristeza, gracias a Dios valió la pena educar a mis hijos con el siguiente lema: ::Educar un hijo , es enseñarle a valerse por sí mismo, ya juntos vuelan solitos, exitosos en sus trabajos,premiados por sus empresas, demasiada satisfacción para mí, pero me siento sola, ahora esperaré si Dios quiere, nietecitos para llenar el espacio de mis hijitos, que los amo y me tienen como una niña consentida, soy el juguete para ellos, gracias a Dios. …pero me siento sola, busqué refugio en mis amigas, en el licor, en el cigarrillo y nada, dejé ya todo éso, cigarrillo, licor y amigas y me sigo sintiendo sóla. A mi juicio es el Síndrome de Nido. Un abrazo para todas y todos.

  5. Alicia dicho:

    Hola, Desira. Tu relato es muy descriptivo de lo que sufren los padres con sus hijos de forma inevitable. Veo dos aspectos en tu escrito. Por una parte, el síndrome del nido vacío. Sabemos que es inevitable que los hijos dejen el hogar de los padres (nosotros lo hicimos). La vida se te trascota absolutamente. Ya nada es igual. Ya no hay que recoger su ropa sucia o gritarle y amenazarle para que lo haga. Ya no hay que tener preparada la comida para esos egoístas que no avisan cuándo llegarán. Si en estos momentos cuentas con una pareja, las cosas son menos amargas. Mejor si es el padre de los hijos porque compartís la pena. El otro aspecto es notar que los hijos dejan de ser niños, dejan de ser un apéndice nuestro. Esto es más fácil de llevar porque nos preparan poco a poco. Primero se atan solos los cordones, luego no quieren que los acompañemos al colegio, luego ya no quieren pasear con nosotros el domingo por la tarde. Nos vamos desensibilizando poco a poco. Y es fácil, también si recordamos cuando nosotros pasamos por ese trance siendo hijos. “¡Jo, mamá!, ¡Qué plasta!, déjame un poco tranquilo”. Nuestros hijos nos siguen queriendo, nos siguen necesitando, pero necesitan cada vez más espacio para ellos. Hay que dárselo. Y, en cuanto a los peligros que hay fuera de casa, no hay nada que hacer. Aunque ayuda mucho una buena educación preventiva de accidentes, consumo de drogas, ir con desconocidos, no chatear dando datos, y todas esas cosas que sabemos mejor por ser mayores.
    Mucha paciencia. Al final, todo vuelve a su cauce.
    Saludos y ánimos a todos los que andáis un poco tristes.

  6. el comentario excelente, realmente estar en ese sindronme es caotico ya que la depresión tiende a querer vencerte pero es una lu7cha diaria para que ello no suceda, yo quisiera que me orienten como puedo encontrar grupos de autoayuda o de terapias ya que la soledad me consume especialmente los fines de semana, es un horror para miiiiii y peor aun si tenemos un feriado enlazado con el fin de semana, como ocurrira este 1º de mayo ¡oh Dios ayudame! perdon por ser sincera pero es lo que siento.

  7. Silvia dicho:

    Ese poema es textual lo que me pasa ,quiero salir de eso y pido a todas las personas de mi pais Argentina ,se comuniquen conmigo ,mi mail es silvialauradenis@gmail.com .Quiero ofrecer mi casa para formar un grupo de ayuda entre todos para padres que sufrimos por esto ,es absolutamente gratis y es mi necesidad ,ojala me contesten ,siempre fui muy positiva pero ahora no puedo bancar el silencio cuando antes lo disfrutaba .un saludo .

  8. Maria dicho:

    Hola.. mi hijo se va pronto de casa y ya siento me siento angustiada y lloro por lo que pasara… estaba leyendo sobre el tema en intenert y encontre tu relato. Habia pensado en escribirle algo a mi hijo sobre lo que me pasaba, contandole que era normal lo que siento y a su vez darle la despedida del nido… y encontre esto que escribiste y esta casi todo ahi… debo felicitarte por la vision que tenes de la vida, al menos en el rol de mama.
    En mi caso mi hijo tiene 19 años y se va a estudiar a otro lugar… y lo que me ayuda es pensar en lo maravilloso que se debe sentir al emprender una vida independiente… una “vida de grande” de responsabilidades que lo haran sentir muy importante y asi proyectar su vida en el futuro… es sano, es fuerte, es independiente… va a intentar lo posible por ser feliz… ojala pudiesemos tenerlos siempre bien cerquita, pero ni nosotros lo hemos hecho con nuestros padres… Veamosle tambien el lado positivo EMPIEZAN A VIVIR! a adquirir experiencia, uno piensa que estando lejos no vamos a poder cubrirlos con nuestras alas cuando algun peligo acecha, pero no es asi, los acompañaremos en su nueva vida visitandolos (no mucho para no molestar) hablando por telefono, por internet… ya esta, ya se va… llorare miles de litros de lagrimas, pero CON EL ORGULLO de que mi hijo ya se siente seguro de vivir solo, y ese “ser seguro” lo “mamo” en casa… FELICITACIONES es maravilloso lo que escribiste, a diferencia de otros no involucraste a la vida conyugal, o a los logros personales o a la dedicacion personal, o al tiempo libre que queda ahora para disfrutar como hacen muchos que hablan sobre el tema…

  9. pilar dicho:

    veo que no soy yo sola la que se siente morir en vida .todos los dias le preguntaba .por quien me levanto yo?y me contestaba por mi ahora medoycuenta que me levantaba por ella .no la siento la veo esquiva no me cuenta nada soy su enemiga esa es la impresion que me deja ver con su comportamiento y yo como no se como actuar para no alejarla mas de mi ,rozo el ridiculo es la tercera de mis hijos y me apye en ella ahora estoy perdida solo quiero desaparecer que ago sin mi niña?

  10. sol dicho:

    mi mami esta atravesando por esto!!! somos dos hjas y las dos nos casamos el proximo año….. yo me voy avivir a otro pais y mi hermana ya se mude de la casa…
    como hacemos para ayudar a mi mami a pasar por esta etapa dificil para ella?

  11. desira dicho:

    Fátima, gracias por tus palabras. En este texto he expresado mis sentimientos como madre, que seguro que no se corresponden con los de mi hijo. De tu mensaje deduzco que lo que nos falta es comunicación, porque el cariño, sigue ahí esperando poder exteriorizarse.

  12. Fatima... dicho:

    waw!!! que decir…. me toco mucho este poema, o descripcion de lo que siente mi madre, pero creo que solo se analiza ese lado del problema, no el lado de nosotros, que nos tenemos que adaptar a nuestros cambios, y abrirnos a este mundo. No solo ellos (los padres) sufren o se sienten distintos, sino que los nosotros los hijos tambien. Hay padres que no reaccionan de la mejor forma ante este cambio y nos dificultan mas esta etapa. Por eso creo que hay que hacer un llamado a conciencia de ellos y dibulgar mas este sindrome, porque creo que cada ves es mas comun, y mas profundo para nosotros.
    Muchas gracias…

  13. ana dicho:

    Me he sentido muy identificada, no he podido evitar que las lagrimas corriesen por mis mejillas. Que verdad, lo que dice, mi hija mayor va a cumplir 17 y ya se me parte el alma al notar que se aleja de mi, aunque todavia esta en casa, la noto tan lejos de mi, que me da mucha tristeza

  14. ville dicho:

    bueno, en mi caso es al revés, soy yo la que se va del hogar dejando una hija de 26 años y un hijo de 30, acabo de divorciarme y hace años que la familia perdió la comunicación, nadie habla con nadie, nadie expresa los sentimientos, yo cai en una depresión muy grande y decidi terminar con esto, conoci a un hombre maravilloso y me voy de mi patria, mis hijos dicen que haga mi vida que ellos no me necesitan…..bien, me enorgullece saber que no me necesitan pero…..que hago con mi culpa?? son los hijos los que dejan a la madre, al revés no es comun pero es mi unica salida para poder tener un poco de felicidad y un compañero para los años que siguen, ya sabemos que los padres mayores somos una carga para los hijos que deben luchar por sobrellevar sus propios problemas en este mundo

  15. pty dicho:

    al leerlo me senti muy identificada con la soledad al ver a mihijo de 21 anos hijo de familia que forzomnte dejo su hogar por no entenderse con su padre ,y el yo no aceptar que el ya no es el joven de 15 anos que siempre estubo a mi lado, y que al ver este mundo tan revuelto me da miedo que ,sufra como yo estoy sufriendo al verlo solo .

  16. Criss dicho:

    Buen pensamiento, un tanto deprimente, pero creo que no es un sindrome al que se le pueda llamar tangible, ya que es interpretacion de cada uno, ya que todas las madres y padres hacen todo lo que se puede, pero a causa de la poca comprension de los hijos, se hace dudar sobre los sentimientos que se le han atorgado a los hijos… Por más que se sean buenos padres, no se sabe si uno lo és no no, ya que eso depende si se tiene un buen hijo o no

    Lo mejor es la confianza que cada uno se tenga, ya que sinceramente cuando un hijo deja a sus padres de lado, el deja de ser un hijo, aunque los padres lo sigan considerando como tal, lo digo ya que tengo un hermano de 32 años aprox. que casi nunca llama a mis padres, que siempre se preocupan de él, y eso a la vez tiene que ver con la pareja con la que estan, mi hermano lamentablemente fue un tonto por haber tenido una hija tan pequeño y no usar varias becas en el extranjero para sacar titulo de ingeniero.

    Quizás mi opinion no este bien fundamentada, pero creo que el labor de un padre no es el hacer que su hijo siempre lo quiera, si no que creo que la labor de un padre es hacer lo mejor por el hijo, aunque a este a menudo le paresca malo (como los tipicos regañones que se le dan a los hijos cuando no se estudian!).

    Bueno, gracias si es que leyerón mi opinión, se despide un chico de 16 años!

  17. desira dicho:

    Me llegan comentarios de soledad al leer este texto. Creo que nos empeñamos en buscar en los demás: padres, hijos, esposos o amigos, lo que solamente podemos encontrar en nosotros mismos.

  18. cristina frosio dicho:

    lo lei,muy bonito,y me senti totalmente identificada,ahora que pasa cuando,en mi caso personal vivi,para mis hijos y para mi madre,siendo para ellos sumamente importante,sola,ya que me separe cuando mis hijos eran muy pequeños ,y ahora me encuentro cuidando a mi madre ,que se,no va a vivir mucho mas ,dado que es muy viejita (mi compañera de toda mi vida),y mis hijos a los cuales ,por error dimos mi madre y yo toda nuestra vida ,buenos ,cariñosos ,pero extraños ,corro tras ellos ,para no perder mi rol,ya perdido o transformado ,en otro tipo de mama,que me cuesta aceptar ,veo soledad en todos lados ,y un gran temor al futuro

  19. Mirta dicho:

    Lo leí y por fín pude llorar.Creo mi gran depresión y confusión es debido a eso.

  20. ayudenme por favor porque tengo mucha depresion.

  21. desira dicho:

    Muchas gracias por tu comentario. Me anima a seguir escribiendo.

  22. gaby dicho:

    realmente hermoso me hizo llorar

  23. [...] Creo que estoy empezando a sufrir el síndrome del nido vacío. [...]


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