
| El Caballo Alado |
Esta estatua lleva meses embalada sin que ningún servicio municipal la retire de la plaza en la que está situada. Nadie repara en ella, a pesar de que formó parte de un conjunto arquitectónico creado por Agustín Querol a finales del siglo XIX para el entonces Ministerio de Fomento y actualmente Ministerio de Medio Ambiente: La Gloria y los Caballos Alados.
Este caballo, que perdió a su pareja por obra y gracia de las obras de la M-30 hace ya unos cuatro años, lleva penando en silencio su soledad y, desde hace unos meses su invisibilidad, en un lugar que no le corresponde.
Aunque nunca me gustó el conjunto de los caballos en esta plaza populosa y multirracial, he de reconocer que siento pena por este histórico caballo cuyos últimos años están cubiertos de andamios y, últimamente, de la oscuridad más absoluta.
La escultura está abandonada al lado de un centro cultural y artístico de vanguardia, que nuestro Consistorio quiere promocionar como nuevo símbolo cultural de la ciudad, lo que no sé si eso significa ¡Viva la modernidad, matemos nuestro legado artístico!
La verdad es que las esculturas en cuestión no me atraen, pero hay numerosas manifestaciones culturales con las que no me identifico sin que por ello desee que desaparezcan. Preservar nuestro patrimonio cultural es fundamental para saber quienes somos; y en este sentido, conservar y cuidar los bienes artísticos es un deber de todos, y sobre todo de los que gestionan dicho patrimonio.
Espero que este caballo alado al que han cortado las alas encuentre, algún día, su lugar en la ciudad, y que esta plaza recupere su centro hoy ocupado por una estatua cubierta de vergüenza.


pasar a segundo plano eclipsados por la carrera entre la princesa Letizia y Carla Bluni por llegar a ser la primera en elegancia en esta visita de Estado, que 










