La Conferencia Episcopal Española ya tiene su página en Facebook, ¡faltaría más! ¿Para que utilizarán las redes sociales los “soldados” de Jesús: para pedir la generosidad de los poderosos con los débiles en tiempos de crisis; para acercarnos el drama del hambre del tercer mundo, para solicitar ayuda urgente para los miles de personas afectadas en Samoa, Sumatra o Filipinas por tsunamis, terremotos y tifones? No, es mucho más importante convencer al personal de la barbaridad que supone el anteproyecto de Ley del Aborto. Con cerca de 600 admiradores, la CEE (Conferencia Episcopal Española) se ha lanzado al ruedo de esta red social marcando sus prioridades: ningún católico coherente con su fe podrá apoyar la ley del aborto.
Les felicito por modernizarse y utilizar las ventajas de las nuevas tecnologías, ahora sólo espero que también conecten en sus mensajes.
La realidad no es inmutable, si no, como se explica en este interesante vídeo, seguiríamos creyendo que la tierra es plana, o que el sol gira a su alrededor. Aceptar una nueva realidad es un proceso cognitivo que lleva tiempo; tal vez dentro de unos siglos la Iglesia católica rectifique su postura respecto a algunos temas que hoy condena con rotundidad.
Parece que lo de la vuelta a la misa en latín no ha tenido mucho éxito y la Iglesia Católica sigue perdiendo adeptos. El otro día oí que la media de edad de las monjas españolas es de 65 años, la edad de la jubilación. Tal vez, por esta desbandada de fieles y de pastores el Vaticano ha dejado de ver internet como un invento del demonio y se ha unido a la comunidad virtual.
Supongo que en tiempos de crisis, la fe puede convertirse en un asidero al que agarrarse cuando todo se desvanece alrededor. ¡Lo mismo el Papa se convierte en la futura superstar de la red!
Ardua labor la que tienen por Roma estos días los garantes de la fe: encontrar la solución a la pérdida de fieles, de pastores y al aumento de los lobos que anidan por todas partes. Tal vez si hicieran un examen de conciencia de su actuación como poder terrenal a lo largo de 20 siglos encontrarían la respuesta.
En esta dirección de YouTube (no sé por qué, pero no consigo insertar el vídeo) se puede ver un interesante vídeo sobre el encuentro de un ateo con Dios. Desde aquí mi más sincero apoyo a todos los que desde la iglesia católica trabajan por ayudar a los demás y no por ayudarse a sí mismos y a sus privilegios.