No se considera explotación infantil, pero este vídeo me ha hecho reflexionar sobre esos niños que, desde que nacen, trabajan en el mundo desarrollado como modelos o actores. Ellos son diferentes al resto de sus compañeros porque los casting, las grabaciones, las sesiones de fotografía o los rodajes los mantienen ocupados buena parte de ese tiempo que deberían dedicar a jugar, a estudiar o simplemente, a ser niños.









