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¡Socorro! soy una egoísta satisfecha

Hoy quiero utilizar este blog como si fuera una reunión de alcohólicos anónimos de esas que salen en las películas, para declararme públicamente una egoísta satisfecha y así poder iniciar mi recuperación.

Al ver a tantos abuelos trabajando de niñeros, me doy cuenta que pertenezco a una generación de egoístas satisfechos. A mis hijos los han criado sus dos abuelas, porque así mi pareja y yo podíamos realizarnos profesionalmente y ellas se entretenían (o eso quería pensar yo para no sentirme culpable).

Pero en un momento dado, un click saltó dentro de mi cabeza porque las abuelas cada vez eran más mayores y tenían más ganas de dedicarse a ellas mismas y menos de criar a mis hijos. ¿Qué pasaría cuando ellas no pudieran cuidarse a sí mismas?, porque todos vivimos demasiado ocupados para permitirnos tener tiempo para ellas.

¿Qué quería yo? Quería mantenerme viva intelectual y profesionalmente, pero también quería transmitir a mis hijos una educación en valores (eso de lo que tanto se habla y que nadie sabe muy bien por donde coger) y quería que las abuelas tuvieran un ritmo de vida más acorde con sus años. Tal vez tomé una decisión equivocada, pero dejé un trabajo absorbente para poder sentirme bien conmigo misma. No me arrepiento, he recuperado un tiempo que no tenía para mí, un tiempo que no tenía  para mis hijos, he dejado a las abuelas que vean a sus nietos cuando quieran sin tener la obligación de cuidarlos, de educarlos; pero ahora me pregunto ¿seré capaz alguna vez de encontrar esa conciliación de la que tanto se habla sin perder algo fundamental en el camino?

Sí, soy una egoísta satisfecha, pero algo dentro de mí me empuja a luchar todos los días contra ese sentimiento de mirarme el ombligo. Tengo “Miedo a perderme”, como los chicos de Blokeo, una joven banda que trata de abrirse camino en la jungla de la música. ¡Va por ti, Miguelón!

Un pequeño regalo, madre

Siempre está presente la luz de tu sonrisa, iluminando mis pasos; incluso en los malos momentos, tu voz es mi arrullo y mi rumbo.

Fin de semana de perro y cerdos

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Pobres cerdos ¿A quién quiere asustar?

Un fin de semana entretenido con fauna domesticada, crisis sanitaria que gana a la económica y la foto de un perro menos fiero que su dueño, nos encamina a una semana en la que los más de 4 millones de parados van a carlabluni2pasar a segundo plano eclipsados por la carrera entre la princesa Letizia y Carla Bluni por llegar a ser la primera en elegancia en esta visita de Estado, que letizia_ortiz1algunos medios parecen empeñados en llevar al terreno de la moda en vez de enmarcarla en el ámbito de las relaciones internacionales.

Y Aznar a cara de perro nos anuncia que sabe cómo salir de la crisis, mientras los cerdos atacan al mundo desde Méjico y se lanza la alarma mundial. En esta era de la globalización lo malo llega antes que lo bueno, y las crisis, ya sean económicas, alimentarias o sanitarias, se propagan más deprisa que los beneficios, sean estos cuales sean, que siempre llegan tarde, mal y nunca a los más desfavorecidos.

Y me pregunto, como Mafalda: “¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?”

El aborto y la doble moral

mujerMucho se está hablando estos días sobre la necesidad o no de una nueva ley del aborto, de la barbaridad que va a suponer que una chica de 16 años pueda abortar sin el consentimiento paterno, de que con la nueva ley el aborto se convierte en un método anticonceptivoLa presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que el aborto no es un derecho, sino un fracaso personal, sin tener en cuenta que una mujer no toma alegremente  la decisión de abortar, sino que suele ser una decisión dolorosa y a la que llega racionalmente, no impulsivamente, ya que si fuera una decisión impulsiva creo que ninguna mujer optaría por el aborto.

De acuerdo con la Resolución 1607 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (2008) “Prohibir el aborto no consigue reducir el número de abortos: conduce sobre todo a abortos clandestinos, más traumáticos, y contribuye al aumento de la mortalidad maternal y/o al desarrollo del “turismo del aborto”, una actividad costosa, que prorroga el momento del aborto y genera desigualdades sociales. La legalidad del aborto no tiene efecto sobre la necesidad de la mujer de recurrir al aborto, sino solamente sobre su acceso a un aborto sin riesgo.”

No se trata sólo de traer hijos al mundo, sino de traerlos a un mundo en el que puedan recibir cariño, atención, educación; en el que tengan la oportunidad de desarrollarse personal y socialmente. Creo que los apocalípticos datos que se han aportado desde distintos sectores conservadores sobre los peligros del aborto, se han extraído de un estudio del Instituto de Política Familiar (IPF), una institución que se declara independiente, pero que se basa en una concepción tradicional de la familia, con unas creencias religiosas determinadas. En ese estudio se dan cifras escalofriantes del aumento del número de abortos practicados en España, aunque según datos de esta misma institución nuestro país está por debajo de Francia, Reino Unido, Italia y Alemania, en el número de abortos realizados.

Hay otros datos que pueden complementar a los que se han venido aireando estos últimos días, como los que aporta Francisca García Gallego, ginecóloga y miembro de ACAI (Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo) en una conferencia sobre “La práctica del aborto en España”.

En el aborto, como en otros temas en los que entran de lleno las creencias religiosas, se juega con la doble moral de decir una cosa y hacer otra. Tal vez esos que se llevan las manos a la cabeza por las conclusiones del comité de expertos que asesora al Gobierno sobre la nueva ley del aborto, incitarían a su hija de 16 años a abortar si se les llega a plantear el caso, ¡Dios no lo quiera! La ley del aborto no obliga a abortar, sólo otorga la posibilidad de hacerlo con garantías y sin criminalizar una decisión, sin duda difícil y dolorosa para quien ha de tomarla.

Amo la vida y creo en ella, soy mujer, soy madre y he tenido dos abortos espontáneos, uno de ellos de un embarzo gemelar de 5 meses de gestación, tras el que me sentí profundamente herida, vacía. Pero creo que es necesario que las mujeres, que por la causa que sea, decidan abortar, tengan respaldo legal e institucional para hacerlo de forma segura y sin riesgos para su vida.

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

no-a-la-violenciaEl próximo 8 de marzo se conmemora, como todos los años, el Día Internacional de la Mujer. Un día al año para recordar que, a muchas mujeres, el precio de su libertad les cuesta la vida; un día al año para reivindicar que la igualdad que pregona ufano el mundo desarrollado no se cumple; un día al año para reconocer que, aunque el camino recorrido por la sociedad en el último siglo es grande, todavía queda mucho por hacer para lograr una sociedad en la que no se discrimine a las personas por razón de su sexo.

Según datos de la Comisión Europea, las mujeres europeas cobran de media un 17% menos que los hombres, lo que incide en su nivel de ingresos generales y en sus pensiones.  Tal vez éste sea un mal menor, teniendo en cuenta que hay datos mucho más sangrantes, como el número de mujeres víctimas de la violencia de género (en España murieron 90 mujeres en 2008 y 12 en los dos meses de 2009).

Y todavía nos podemos considerar unas privilegiadas todas las mujeres que vivimos en el mundo desarrollado, porque en el tercer mundo la mujer tiene aun muchos más obstáculos: culturas que perpetúan conductas discriminatorias impidiendo su derecho a la educación, su derecho al voto, su derecho a decidir su futuro…).

La discriminación de la mujer en la sociedad es una realidad que precisa para su erradicación de medidas políticas, jurídicas, económicas, educativas y  sociales; porque es totalmente injusto que la mitad de la población mundial no cuente con las mismas oportunidades para desarrollarse personal y socialmente que la otra mitad.

te_quiero_libreRecordar un día al año la discriminación que sufre la mujer por el mero hecho de serlo no es suficiente; las declaraciones internacionales condenando esta situación no son suficientes, la creación de un Ministerio de Igualdad no es suficiente, si todo ello no viene acompañado de un profundo cambio cultural en el que se difuminen, hasta desaparecer, los  exclusivos y tradicionales roles de hombre cazador y mujer procreadora de la especie.

Imágenes: catwomancristi y como_un_pez_en_el_agua

Carta abierta a Zapatero (de una parada)

Señor Presidente:

Nunca me he sentido parte de una estadística, pero en este caso he de reconocer que formar parte de esos más de 3 millones de parados me está empezando a agobiar; más cuando este mes dejo de cobrar la prestación por desempleo.

Le oigo decir que no nos preocupemos, que entrar a formar parte de este colectivo supone una oportunidad para un mejor empleo, ¿cuál, señor Presidente? Yo llevo dos años en ese colectivo y, desde la oficina del INEM, nunca me han llamado para ofrecerme un puesto de trabajo. La verdad es que una periodista con 17 años de experiencia a sus espaldas es un grano en el culo (y perdón por la expresión), yo lo entiendo. Tal vez sea hora de dirigir mi objetivo al sector panadero o funerario, que parece ser que no tienen problemas a la hora de contratar nuevo personal.

En el programa de “Tengo una pregunta para Vd.” una mujer, parada como yo, le pedía respuestas y Vd. le dio largas, le dio excusas, le lanzó buenas palabras. Pero con buenas intenciones y buenas palabras no se come, señor Presidente; no se pagan los recibos pendientes.  Si algo me molesta enormemente es la facilidad que tiene su Gobierno para echar balones fuera: ahora los malos son los bancos, que no dan créditos; aunque hace unos meses se deshacía en alabanzas a este mismo sector, al que consideraba un ejemplo a seguir por del resto del mundo.

No es tan simple la realidad como Vd. nos quiere hacer ver, aunque haya personas que como mi madre, una socialista de corazón de casi 80 años, le crea a pies juntillas y eche toda la culpa de la situación actual al malnacido de Bush y a los tiburones del sistema financiero americano.

Los países europeos con los que siempre nos queremos comparar no tienen las tasas de desempleo que tenemos nosotros, ¿por qué, señor Presidente? algo, digo yo, habremos hecho distinto para que los demás aguanten la crisis financiera internacional, mientras nuestra población activa se va disolviendo como por arte de magia.

Sus ochenta y tantas medidas parece que no están devolviendo la confianza a nuestra economía, ahora ¿qué nos queda?, ¿esperar a que escampe? Tal vez Vd. esté a cobijo y pueda esperar. Yo, como el resto de los parados, estoy a la intemperie y puede que, para cuando escampe, la pulmonía derive en neumonía y ya sea tarde para salvarme. Pero eso Vd. no lo ve, ¿verdad, sr. Presidente?

De momento, voy capeando el temporal y siento que hay cosas por las que merece la pena seguir luchando. Este dibujo se lo dejó mi hija de 7 años a mi hijo de 12 años, ésta es una de esas cosas.

sentimientos

Esbozo de Soledad

Soledad es menuda, de ojos abiertos,  oscuros y redondos; de pasos pequeños, rápidos y silenciosos; de boca apretada y labios que no han sido nunca besados. Viste como monja sin hábitos y vive en la misma casa que la vio nacer, allá por los años más duros de la posguerra, y en la que, probablemente morirá si antes no se viene abajo como un castillo de naipes.

Desde que dejó de trabajar por una prejubilación bancaria hace más de una década, ocupa su tiempo en la iglesia del barrio, tal vez porque no tiene perro o gato que hagan más cálidas las paredes que la cobijan. Hija única, de familia corta, no cuenta con más compañía que los rezos y la monotonía de las misas de la tarde. Su vida parece vacía, pero no creo que se sienta infeliz. Sigue anclada en una realidad que desapareció hace tiempo, pero no parece preocuparle.

Pocas veces sale de su barrio, en el que los vecinos de toda la vida han ido desapareciendo poco a poco porque se han muerto, o porque sus hijos les han llevado a una residencia. La escalera ya no cruje con las carreras de los chavales  y sólo llegan por el patio bocinas asfixiadas de coches con prisas y silencios sordos, ahogados, melancólicos.

Conoce a mucha gente del barrio, pero nunca ha tenido verdaderos amigos. Desde que murieron sus padres y una tía con la que algunas tardes tomaba café y tortitas con nata en una cafetería cercana, todos los días son iguales, todos los crepúsculos son el mismo crepúsculo, todas las noches son calladas, oscuras y frías.

Soledad es más que su nombre.


Fotografía: show³

Un extraño sueño

Le vi por primera vez dónde sólo se ve a los muertos, en un sueño. Tenía las manos suaves, me agarraba con fuerza para subir una pendiente abrupta, en medio de una niebla espesa, que no hacía presagiar nada bueno. A pesar de sus esfuerzos, de sus palabras de aliento, mi respiración era cada vez más agitada, mi corazón latía en la cabeza con un ritmo frenético y mis músculos se iban tensando tanto que dolían como miles de agujas ensartadas en las sienes. Cuando mi mano se soltó de las suyas y empecé a caer, desperté con la sensación de seguir cayendo al vacío.

Olvidé pronto el incidente, aunque el vértigo que me produjo la caída imaginaria no terminaba de desaparecer de mis pasos, durante unos días cortos y lentos, como mis respuestas. La rutina y los numerosos pequeños contratiempos diarios consiguieron que, al cabo de unas semanas, mi cerebro eliminara este extraño sueño.

Fotografía: Gonçalo Pereira

Orgasmos incontrolados, pero seguros

Alma ha encontrado el sentido de su espíritu en su cuerpo. Ella dice que disfruta con los hombres, no de los hombres, por eso no ha buscado nunca una pareja estable. Alguien podría considerarla inmadura y promiscua, pero yo, que la conozco bien, sé que no es así.

Su actividad sexual, en verdad envidiable, dice que es fruto de una forma de pensar y de ser, que está convencida que no existe el hombre ideal, pero que hay montones de hombres ideales para un momento determinado, para un estado de ánimo concreto. Sus orgasmos dice que son incontrolados, porque nunca sabe cuando van a venir, en que momento va a encontrar un ocasional compañero de juegos; pero que son seguros porque nunca le dejan marcas, nunca le afectan más allá de la circunstancia en la que se desarrolla el encuentro fortuito.

Si quieres, puedes conocer a Alma.

32 horas para morir

Por fin se ha decidido; sí, voy a morir, y eso me tranquiliza. ¡LLevo tanto tiempo esperándolo, estoy tan cansada! Saber que el final está ya cerca me ha traído sosiego. Aunque, si he de ser sincera, creo que lo estoy escribiendo para terminar de convencerme a mi misma de que he perdido, de que me he rendido. Y eso no es fácil.Luego, cuando todo pase, seré un número más en las estadísticas, pero yo ya no sufriré, estaré muerta.

Cuando he recibido su llamada, apenas me ha temblado la voz, incluso creo que le he provocado al notarme un tono neutro, sin rencor ni miedo. Podría haber acudido a la policía, a los servicios que se han puesto en marcha recientemente para casos como el mío, pero estoy harta de vivir escondiéndome sin ser una delincuente, estoy fatigada de salir a la calle temiendo una nueva encerrona en cualquier cruce, en cualquier calle, en cualquier esquina.

Nunca he sido una heroína, pero tampoco me considero una cobarde; lo único que siento en estos momentos es un enorme vacío, un gran agotamiento. Le esperaré con los ojos bien abiertos, quiero que por lo menos tenga en su cabeza mi mirada, mi última mirada. Ese será su verdadero castigo, convivir el resto de su vida con mi mirada.

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