Me encanta levantarme con noticias como ésta: “Extremadura se gasta 14.000 euros en una campaña donde se enseña la masturbación” . Está claro que la realidad tiene múltiples aristas y que realmente el taller al que hace mención la noticia no tiene como objetivo primordial enseñar a los jóvenes a masturbarse; pero me hace pensar en las campañas, talleres o demás iniciativas peregrinas en las que nuestros políticos se gastan los dineros públicos.
Busco más información de la noticia y leo que en la presentación a la prensa de esta campaña, por parte de la Junta de Extremadura, se informa que uno de los talleres sobre “El placer está en tus manos” lo imparte “Los placeres de Lola”, una empresa de venta de juguetes y objetos eróticos. No dudo que la campaña sea educativa, ¿pero, cuando hay que reforzar la educación de nuestros jóvenes en tantos ámbitos, no hay otro tipo de talleres mucho más necesarios: idiomas, nuevas tecnologías, …?.
No sé si de este tipo de talleres nuestros adolescentes saldrán más turbados, pero sin duda aprenderán que la masturbación no es un pecado que produce esterilidad, algo que sin duda, les perturba y preocupa enormemente.
Es curioso, no obstante, que esta campaña que arrancó a mediados de octubre, venga ahora estar de boca en boca. Supongo que el servicio de traducción que contrató el Parlamento catalán para recibir a la delegación de Nicaragua en la Comisión de Cooperación y Solidaridad, habrá despertado el sentido de la mesura en algunas conciencias; aunque, sin duda, noticias absurdas como éstas hay para aburrir, pero el efecto mediático, igual de rápido que viene se va. Si no, ¿quién se acuerda hoy de la “stripper” de la cárcel de Picassent?
Tal vez a simple vista no parezcan tener relación, pero hay un nexo que les une: el deseo. A Jane Birkin, el deseo la catapultó a la fama hace 40 años con J’taime…ma non plus, el caso Gürtel surge del deseo de poder de sus protagonistas (tanto de los actores principales como de los narradores de la historia); y la publicación del patrimonio de los miembros de nuestro Gobierno, que tantos chascarrillos está provocando en las tertulias políticas, viene del deseo de parecer honrado.
Puestos a perder el tiempo en “Macguffins“, prefiero perderlo evocando una lejana tarde de septiembre, en la que Jane Birkin y su Je t’aime…ma non plus despertaban mi adolescencia acercándome a una boca húmeda y caliente, cuando todavía no sabía el significado de “ma non plus”, cuando todavía se bailaba lento.
Está claro que hay gente que nace con estrella y gente que nace estrellada, y parece que a Obama la estrella le sigue de cerca. Sin despeinarse ni siquiera un poquito, sin haber demostrado todavía nada más que gestos simbólicos al mundo, resulta que le conceden el Premio Nobel de la Paz. Ese “yes, we can” de su campaña electoral parece que ha seducido no sólo a los estadounidenses, sino también al resto del mundo (excepto, todo hay que decirlo, al Comité Olímpico Internacional).
De los 250 candidatos a este galardón, el presidente de EE.UU. era sin duda la figura más mediática, tal vez si se lo hubieran concedido a la Coalición contra las Armas con munición de fragmentación (MC), la ONG Handicap International, la colombiana Piedad Córdoba o el activista chino a favor de los derechos humanos Hu Jia (por poner algunos ejemplos de los candidatos propuestos), la noticia hubiera pasado casi desapercibida entre miles de titulares; pero Obama vende, vende imagen, vende notoriedad, vende…, todavía solo vende humo.
La Conferencia Episcopal Española ya tiene su página en Facebook, ¡faltaría más! ¿Para que utilizarán las redes sociales los “soldados” de Jesús: para pedir la generosidad de los poderosos con los débiles en tiempos de crisis; para acercarnos el drama del hambre del tercer mundo, para solicitar ayuda urgente para los miles de personas afectadas en Samoa, Sumatra o Filipinas por tsunamis, terremotos y tifones? No, es mucho más importante convencer al personal de la barbaridad que supone el anteproyecto de Ley del Aborto. Con cerca de 600 admiradores, la CEE (Conferencia Episcopal Española) se ha lanzado al ruedo de esta red social marcando sus prioridades: ningún católico coherente con su fe podrá apoyar la ley del aborto.
Les felicito por modernizarse y utilizar las ventajas de las nuevas tecnologías, ahora sólo espero que también conecten en sus mensajes.
Creo que el problema de nuestras relaciones internacionales reside más en nosotros mismos que en las estrategias o grandes planteamientos por parte del equipo de expertos de Asuntos Exteriores. Cuando nos quitemos complejos de encima y “Bienvenido Mister Marshall” no nos sugiera demasiado parecido con la realidad, habremos dado un gran paso para normalizar la forma de relacionarnos con los países de ese admirado primer mundo.
El otoño se ha instalado de repente en mi ciudad, y con él la fría sensación de fracaso de un país que no despega de sus ancestrales lastres. Ayer Iñaki Gabilondo declaró en Cuatro que “el principal problema de Zapatero es Zapatero”.
El Grupo Prisa ha comenzado la campaña otoñal con fuerza, arremetiendo duro contra un presidente del PSOE, partido al que la cadena del clan Polanco siempre ha sido incondicional; aunque las malas lenguas dicen que ahora el PSOE es de Prisa y Zapatero de Mediapro.
Me duele este Gobierno, porque es el Gobierno de mi país y me gustaría sentirme orgullosa de contar con un grupo de hombres y mujeres que empujen de un proyecto coherente, sensato, ambicioso y socialmente solidario; pero sólo veo mediocridad y miedo a perder los privilegios que el sillón de la política otorga a quienes lo ocupan. Me duele ver una oposición cicatera y anclada en ideas gastadas, que carga las tintas sólo contra aquello le puede dar más votos y no aporta ideas nuevas. Nuestros políticos, como la Esteban, tan criticada estos días, viven de la mierda, pero por lo menos la Esteban, con toda su ignorancia y su perfil de bufón, vive de la mierda propia y no de la ajena.
Me escapé por unas semanas de la realidad que me rodea teniendo todavía presentes las imágenes de los estudiantes iraníes manifestándose por la libertad y la democracia de su país, y vuelvo a poner los pies en el asfalto, todavía caliente por el sol que nos acompaña incansable, encontrándome con la algarabía montada en Pozuelo de Alarcón por unos chavales a los que la policía quería mandar a su casa, o a algún lugar fuera de la vía pública, convertida por ellos en improvisada parranda de alcohol y risas.
No puedo por menos que comparar las reivindicaciones de los universitarios iraníes y de los jóvenes de Pozuelo (o que estaban esa noche en Pozuelo) y la verdad es que se me cae la cara de verguenza. Porque si nuestros jóvenes sólo se movilizan contra el poder porque les prohiben beber en la calle, es que algo estamos haciendo muy mal. Ni los pésimos resultados de la política educativa, ni la falta de oportunidades a la hora de encontrar trabajos dignos, ni el escaso poder adquisitivo que les permita independizarse de sus padres han conseguido sacar a nuestros jóvenes a las calles; ¡pero que supriman el botellón, eso si que merece movilizar a todo el mundo!
Ahora, un juez de menores ha decidido un castigo ejemplar para los alborotadores adolescentes detenidos: 3 meses sin fiestas, ¡menuda putada! No sólo por el injusto trato a unos chavales que lo único que hacían era divertirse, sino por la coña con la que a partir de ahora van a ser conocidos: los cenicientas de Pozuelo. Pero eso sí, sus preocupados y concienciados progenitores no les darán dos pescozones (que están prohibidos y son malos para la salud mental de sus pipiolos), no invertirán sus ahorros en la educación ciudadana de sus hijos, sino que emprenderán una batalla legal para que a sus traviesos vástagos no les limiten la diversión, ¡vaya a ser que les causen un trauma!
Según ha publicado el mundo.es, el 60% de los diputados nacionales y autonómicos tiene sobrepeso o es obeso, lo cual me ha dejado realmente preocupada, porque la salud de los padres de la Patria es un asunto de vital importancia en estos momentos de desazón y zozobra mundial.
Tal vez el excesivo trabajo y el estrés que genera la actividad parlamentaria hace mella en la forma física de nuestros políticos; y eso que calentar sus escaños, lo que se dice calentarlos, parece que no los calientan, ya que el absentismo laboral de los diputados está más que documentado.
Y es que claro, las múltiples obligaciones de nuestros próceres parece que no les deja tiempo para cuidar su salud como es debido. Además, con tantos billetes de 500 euros yendo y viniendo, tantos regalos que aparecen y desaparecen como por arte de magia, tantas subvenciones gestionadas a golpe de apellido, tantos favores vendidos y pagados, los guardianes de la fe en la democracia viven en un sin vivir.
Desde aquí mi más sentida enhorabuena a los que todavía (¡porque alguno quedará, digo yo!) creen y trabajan para servir a la sociedad. Por favor, a éstos un consejo: cuiden su salud, es importante.
Esta colaboración de la población vasca contra el terrorismo creo que da la razón al Lehendakari Patxi López, que escribía en su blog el pasado mes de junio que “ETA ya ha perdido. Perdió hace mucho”.