Al leer las crónicas de lo que fue el día de ayer para nuestros dos grandes partidos políticos, me han venido a la memoria dos personajes de dibujos animados que veía de niña: Leoncio el león y Tristón. Juguemos al juego de “Y si fuera…”, ¿adivináis quién es quién?.
Me encanta levantarme con noticias como ésta: “Extremadura se gasta 14.000 euros en una campaña donde se enseña la masturbación” . Está claro que la realidad tiene múltiples aristas y que realmente el taller al que hace mención la noticia no tiene como objetivo primordial enseñar a los jóvenes a masturbarse; pero me hace pensar en las campañas, talleres o demás iniciativas peregrinas en las que nuestros políticos se gastan los dineros públicos.
Busco más información de la noticia y leo que en la presentación a la prensa de esta campaña, por parte de la Junta de Extremadura, se informa que uno de los talleres sobre “El placer está en tus manos” lo imparte “Los placeres de Lola”, una empresa de venta de juguetes y objetos eróticos. No dudo que la campaña sea educativa, ¿pero, cuando hay que reforzar la educación de nuestros jóvenes en tantos ámbitos, no hay otro tipo de talleres mucho más necesarios: idiomas, nuevas tecnologías, …?.
No sé si de este tipo de talleres nuestros adolescentes saldrán más turbados, pero sin duda aprenderán que la masturbación no es un pecado que produce esterilidad, algo que sin duda, les perturba y preocupa enormemente.
Es curioso, no obstante, que esta campaña que arrancó a mediados de octubre, venga ahora estar de boca en boca. Supongo que el servicio de traducción que contrató el Parlamento catalán para recibir a la delegación de Nicaragua en la Comisión de Cooperación y Solidaridad, habrá despertado el sentido de la mesura en algunas conciencias; aunque, sin duda, noticias absurdas como éstas hay para aburrir, pero el efecto mediático, igual de rápido que viene se va. Si no, ¿quién se acuerda hoy de la “stripper” de la cárcel de Picassent?
Por motivos personales, he tenido estos últimos días un contacto muy cercano con empleados de organismos públicos. Y he de reconocer la profesionalidad y el trato personalizado que he recibido, lo cual tampoco me ha extrañado en exceso, ya que en mi vida profesional he colaborado en numerosas ocasiones con personas de distintos organismos públicos que me han demostrado su valía profesional y personal.
Tal vez, decir esto en un momento en el que los casos de corrupción de cargos públicos están saltando a los medios de información un día tras otro, no sea muy adecuado, pero no me parecería justo que se instalase en la sociedad la creencia de que todos los funcionarios son sobornables. En la Administración no todo es política; también es servicio público, un servicio público que es gestionado por profesionales (buenos, regulares y malos como en cualquier organización) que no saben de prebendas o de sobresueldo, que solo tratan de realizar su trabajo lo mejor posible dentro de sus posibilidades.
Según un estudio del IESE, en la actualidad, el 15,9% del total de ocupados en España (casi 1 de cada 6) es asalariado del sector público, lo cual, sin duda, es una cifra muy elevada; pero siempre faltan médicos, maestros, o técnicos que ayuden a agilizar los trámites para crear una empresa, por ejemplo.
Tal vez cuando se habla de corrupción se debería hablar de corrupción política, pero la política y la Administración van muy unidas y pueden llegar, a veces, a confundirse.
Entre la Avenida de la Felicidad y la Calle de la Generosidad se cruza la calle del Afecto y, cercanas a ellas, están también la calle de la Dulzura, de la Alianza, de la Conciliación, o el Pasaje de la Avenencia.
Las calles de la Conformidad y de la Ciudadanía me hacen pensar que, tal vez, el pirata que es mayor de edad ¿o no? ha sido traído para hacer justicia y no para ser moneda de cambio; que Millet y Montull son dos buenos ciudadanos que se han desviado ligeramente del camino correcto (por lo que no hay que hacer sangre si no es necesario), y que los Albertos son un ejemplo a seguir, porque renunciar a pedir al Estado una indemnización por los “por los daños y perjuicios injustos causados por el anormal funcionamiento de la administración de Justicia” es verdaderamente sorprendente, más cuando ese anormal funcionamiento les ha librado de la cárcel al prescribir los delitos de los que se les acusaban.
En fin, que no sé si ir a darme una vuelta por la calle de la Unanimidad o por la de la Coalición, o mejor por la del Consenso, para ver si conseguimos salir del atolladero que se nos ha planteado con el siempre espinoso tema del aborto; aunque creo que voy a volver a releer primero a mi querido Filósofo Loco y a reflexionar sobre ¿qué es la vida?, porque la vida tiene múltiples acepciones dependiendo de la disciplina desde la que se analice. Me gusta la idea de que la vida es un préstamo que vamos pagando poco a poco (como una hipoteca) en plazos de amor y felicidad. ¡una bella descripción de la vida, a la que yo me apunto, amigo Filósofo!.
Tal vez a simple vista no parezcan tener relación, pero hay un nexo que les une: el deseo. A Jane Birkin, el deseo la catapultó a la fama hace 40 años con J’taime…ma non plus, el caso Gürtel surge del deseo de poder de sus protagonistas (tanto de los actores principales como de los narradores de la historia); y la publicación del patrimonio de los miembros de nuestro Gobierno, que tantos chascarrillos está provocando en las tertulias políticas, viene del deseo de parecer honrado.
Puestos a perder el tiempo en “Macguffins“, prefiero perderlo evocando una lejana tarde de septiembre, en la que Jane Birkin y su Je t’aime…ma non plus despertaban mi adolescencia acercándome a una boca húmeda y caliente, cuando todavía no sabía el significado de “ma non plus”, cuando todavía se bailaba lento.
Creo que el problema de nuestras relaciones internacionales reside más en nosotros mismos que en las estrategias o grandes planteamientos por parte del equipo de expertos de Asuntos Exteriores. Cuando nos quitemos complejos de encima y “Bienvenido Mister Marshall” no nos sugiera demasiado parecido con la realidad, habremos dado un gran paso para normalizar la forma de relacionarnos con los países de ese admirado primer mundo.
El otoño se ha instalado de repente en mi ciudad, y con él la fría sensación de fracaso de un país que no despega de sus ancestrales lastres. Ayer Iñaki Gabilondo declaró en Cuatro que “el principal problema de Zapatero es Zapatero”.
El Grupo Prisa ha comenzado la campaña otoñal con fuerza, arremetiendo duro contra un presidente del PSOE, partido al que la cadena del clan Polanco siempre ha sido incondicional; aunque las malas lenguas dicen que ahora el PSOE es de Prisa y Zapatero de Mediapro.
Me duele este Gobierno, porque es el Gobierno de mi país y me gustaría sentirme orgullosa de contar con un grupo de hombres y mujeres que empujen de un proyecto coherente, sensato, ambicioso y socialmente solidario; pero sólo veo mediocridad y miedo a perder los privilegios que el sillón de la política otorga a quienes lo ocupan. Me duele ver una oposición cicatera y anclada en ideas gastadas, que carga las tintas sólo contra aquello le puede dar más votos y no aporta ideas nuevas. Nuestros políticos, como la Esteban, tan criticada estos días, viven de la mierda, pero por lo menos la Esteban, con toda su ignorancia y su perfil de bufón, vive de la mierda propia y no de la ajena.
Según ha publicado el mundo.es, el 60% de los diputados nacionales y autonómicos tiene sobrepeso o es obeso, lo cual me ha dejado realmente preocupada, porque la salud de los padres de la Patria es un asunto de vital importancia en estos momentos de desazón y zozobra mundial.
Tal vez el excesivo trabajo y el estrés que genera la actividad parlamentaria hace mella en la forma física de nuestros políticos; y eso que calentar sus escaños, lo que se dice calentarlos, parece que no los calientan, ya que el absentismo laboral de los diputados está más que documentado.
Y es que claro, las múltiples obligaciones de nuestros próceres parece que no les deja tiempo para cuidar su salud como es debido. Además, con tantos billetes de 500 euros yendo y viniendo, tantos regalos que aparecen y desaparecen como por arte de magia, tantas subvenciones gestionadas a golpe de apellido, tantos favores vendidos y pagados, los guardianes de la fe en la democracia viven en un sin vivir.
Desde aquí mi más sentida enhorabuena a los que todavía (¡porque alguno quedará, digo yo!) creen y trabajan para servir a la sociedad. Por favor, a éstos un consejo: cuiden su salud, es importante.
Hay personas que, en un momento dado, dejan de ser personas para convertirse en personajes. Creo que eso es lo que le ha pasado al presidente de Venezuela, porque de repente le veo apoyando la polémica reelección de Mahmud Ahmadineyad y soltando sapos por la boca contra “la injerencia de los países occidentales en las elecciones de Irán” y, al minuto siguiente, compruebo que ha cambiado el registro de lider revolucionario mundial por el de vendedor de elixires de la juventud. Desde su página de Aló presidente (que por cierto, me recuerda al NO-DO en versión siglo XXI), y siguiendo con su interpretación de un comercial de altura nos invita a usar unos determinados pañales: “No deje de ponerles Guayuquitos a sus niños o a sus niñas, para que sea más lindo de lo que ya es”. ¡Increible, pero este es el mundo que tenemos! Y mientras, en Irán, el 20 de junio, una joven iraní moría de un disparo por manifestarse pacíficamente contra un gobierno que ha robado la voz a su pueblo. Neda Agha Soltani no es una injerencia de fuera, Sr. Chavez, es una víctima de un régimen no democrático, pero su personaje ignora aquello que va contra sus intereses, ¡qué más da la verdad, lo que importa es qué le beneficia a Vd.!, pero Vd., Sr. Chavez no es Venezuela, por mucho que haya llegado a creerlo. La muerte de Neda es la voz que nos llega a pesar del miedo, quiero pensar que no es una muerte inútil. Quiero pensar que a pesar de personajes como Hugo Chavez o Berlusconi, que han sido votados por sus pueblos para dirigir sus destinos, la razón se impondrá y las conciencias dormidas o anestesiadas despertarán de su letargo. Confío en la esperanza que nos promete Obama, en ese “yes, we can”, que despierte a este mundo asustado porque las reglas de juego han cambiado. Que Neda, que Eduardo Antonio Puelles Garcia, que tantas vícitimas inocentes y anónimas no hayan muerto por nada.
A pesar de las medidas de censura impuestas por el Gobierno iraní para evitar que llegue información veraz de lo que está pasando en el país tras las elecciones, imágenes de manifestaciones y protestas salen de Irán gracias a internet. El periodismo ciudadano ha tomado protagonismo en este conflicto a través de redes sociales y medios como Youtube, para mostrar al mundo una realidad que se quiere silenciar por parte de los que ostentan el poder. Esta descencentralización y desconcentración de la información permite sin duda una visión mucho más rica y plural de la realidad, pero ahora surge una duda: ¿qué pasa con la fiabilidad de las fuentes?, ¿cómo se contrasta la veracidad de la información? He aquí el reto de los medios de comunicación: ofrecer información veraz y contrastada en medio de una marea de imágenes y voces.