Desde la llegada de la democracia en España, Comunidades Autónomas con idioma propio reivindicaron un derecho legítimo: la posibilidad de que su lengua tuviera un reconocimiento en el nuevo Estado. Este derecho se ha pervertido por partidos políticos que lo único que han buscado es una moneda de cambio para presionar al poder central y obtener poder y dinero para sus estructuras. Ahora, después de este proceso que debía de haber enriquecido culturalmente a los habitantes de estas regiones, hemos conseguido formar a unas generaciones en un idioma que no está reconocido internacionalmente, relegando el conocimiento del castellano a un segundo o tercer idioma.
¿Os imagináis que la tribu de los Navajos consiguiera una cierta autonomía en EE.UU. y promocionara su idioma como primera lengua y decidiera enseñar el castellano como segunda lengua, dejando relegado el inglés a tercer idioma? ¿Y sí decidiera que los carteles de sus comercios, papeles oficiales, señalización de carreteras tienen que editarse en su lengua? Evidentemente perderán la oportunidad de comunicarse con miles o millones de personas, dependiendo de la forma que utilizasen. Pues este caso tan extravagante está pasando en las llamadas Comunidades históricas.
Leo en “La Voz de Galicia” un interesante artículo sobre este tema. Cada uno tiene su opinión, pero yo puedo dar fe de lo que veo: que estudiantes de Erasmus de otros países no quieren ir a Cataluña porque a ellos lo que les interesa es aprender castellano (español para todos los que no son españoles, o para los buscadores de Google cuando eliges idioma). Creo que se puede favorecer, recuperar y desarrollar un idioma sin perder el sentido de la realidad. Y la realidad es que en el mundo el castellano es el tercer idioma más hablado, ¿no es mejor aprovecharlo que intentar hundir esta lengua que también es la de los habitantes de Cataluña, País Vasco o Galicia?.
Tal vez un poco de sensatez, de perspectiva global, de falsos mitos y de menor complejo provinciano por parte de los políticos nacionalistas traería consigo un enriquecimiento cultural general y un potencial mucho mayor para las personas que viven en esas comunidades, porque ahora, dependiendo de dónde nazcas, puedes licenciarte sin saber escribir en la lengua que nuestra Constitución reconoce como la de todos los españoles, y de momento, que yo sepa, Cataluña, Galicia y País Vasco forman parte de España.
Aunque parece una broma no lo es. Un ex-agente inmobiliario vende su piso en participaciones de 5 euros, que permite a los jugadores entrar en “en el sorteo de un piso más plaza de garaje libres de hipoteca, gastos de escrituración e I.V.A.”, según figura en las bases del sorteo, que se pueden consultar en elpisodeloscincoeuros.com. Ésta no es una nueva forma de hacer campañas de publicidad de ninguna empresa inmobiliaria, ni una broma, sino es la única solución que ha encontrado el dueño del piso para salir del atolladero de una hipoteca que no podía afrontar.
La original idea ha tenido hoy más de 26.000 visitas en su página, que se ha desbordado al ver recogida su particular batalla contra la subida de tipos hipotecarios en los principales medios de comunicación. Sin duda, la gente recurre al ingenio cuando vienen mal dadas.
Algo más que ingenio le va a hacer falta al Gobierno para afrontar la “no crisis” que tenemos encima y, que según los últimos datos, dejará al Estado sin saldo positivo a final de año. Parece que el desplome inmobiliario, la subida del crudo y la factura energética dejarán las arcas del Estado vacías a final de este año. Y yo me pregunto ¿que ha pasado con el colchón, se ha desinflado de repente?
Un nuevo episodio de ataque racista grabado por los propios agresores y subido a YouTube me hace preguntarme qué motiva a estos descerebrados a inmortalizar las barbaridades que cometen. Este vídeo fue subido por los matones protagonistas a YouTube y más tarde retirado. Pero desde hace unos días está otra vez visible para denunciar un tipo de vandalismo lamentablemente demasiado presente en nuestras calles.
¿Qué buscan estos mequetrefes? No lo sé y eso me asusta, porque para ellos esto tal vez sea sólo una broma.
Sigo leyendo, oyendo y viendo informaciones relacionadas con la capacidad de las mujeres para dirigir áreas tradicionalmente gestionadas por hombres. Un ejemplo es la cantidad de noticias relacionadas con los primeros movimientos de Carme Chacón al frente del Ministerio de Defensa. Me quedo con los ojos a cuadros cuando leo algunas opiniones sobre el viaje de la Ministra a Afganistán o sobre su trayectoria pacifista o sobre su poco conocimiento del ejército para ocupar esta cartera. ¿Acaso no han sido ministros de Defensa hombres sin vinculación con el ejército?; ¿por qué la gestión de la Defensa va a ser distinta a la gestión de otros Ministerios como Economía, Cultura o Interior? Tal vez los que escriben las bobadas sobre la capacidad de una mujer embarazada para dirigir un Departamento ministerial no han conocido a miles de mujeres anónimas que trabajan duro hasta el día en el que van a parir, que continúan trabajando en su casa aun cuando un recién nacido te deja apenas tiempo para cerrar brevemente los ojos, que atienden a otros hijos, trabajan dentro y fuera de casa y siguen luchando por superarse a sí mismas.
Hace unos años se acuñó el término de “super-mujeres” a aquellas que trabajaban fuera y dentro de casa, porque sus maridos, compañeros o parejas no entendían lo del trabajo del hogar compartido, no iba con ellos. Estas mujeres han llevado sobre sus espaldas una carga con la que a veces apenas podían, pero su determinación, su empuje y su valor les han llevado a una independencia económica que les ha permitido decidir su futuro.
El papel de la mujer en la sociedad ha cambiado enormemente en un siglo. No hace tanto tiempo, en nuestro país una mujer necesitaba autorización del marido para abrir una cuenta corriente, viajar o disponer de bienes que eran suyos. Ahora, aunque algunos se lleven las manos a la cabeza, una mujer embarazada está al frente de la gestión de nuestros ejércitos, esto demuestra que algo está cambiando y eso me alegra. Si Carme Chacón es válida para el puesto que se le ha encomendado el tiempo lo dirá, porque el embarazo es pasajero, su capacidad para desarrollar una política adecuada al frente del Ministerio de Defensa no. Por otra parte, ha habido ministros que se han destacado, no por no conocer el área que gestionaban, sino por no saber ni dónde estaban.
Soy mujer y no me siento inferior a ningún hombre por mi condición, si acaso me siento una privilegiada, porque en mi interior tengo algo que los hombres no tienen: y es la capacidad para crear nueva vida. Esa capacidad no limita ni mi inteligencia, ni mi profesionalidad, ni mi futuro.