Una de las más bellas canciones de amor de la historia de la música (por lo menos para mí). Escucha y disfruta.
Una de las más bellas canciones de amor de la historia de la música (por lo menos para mí). Escucha y disfruta.
Hoy quiero felicitar a 2 personas que llevan veinte años unidas por algo más que un contrato matrimonial.
Reinventar el amor a lo largo de 20 años no es tarea fácil, y ellos lo han logrado. Siguen juntos, no porque la situación económica no les deje otra salida, sino porque han sabido mantener viva esa chispa que saltó hace ya más de dos décadas.
Un vestido blanco con cuerpo de sirena, una pajarita con esmoquin y fajín, muchos nervios, una gran fiesta, son sólo un buen principio para una gran historia que habéis sabido ir desarrollando con el tiempo.
¡Felicidades, chicos! aquí os dejo con mi más sincero cariño unos pobres versos.
Cada uno se comunica como mejor sabe, puede o le apetece. A mí siempre me ha resultado más fácil escribir con versos (a mi manera, sin rimas consonantes o asonantes), son ritmos de palabras que fluyen en mi cabeza. Son malos, no están trabajados, pero son míos. Son momentos, instantes, sentimientos, ideas, deseos que quedan plasmados en líneas. Como soy nueva en este mundo de los “blogger” he incluido algunos de estos apuntes de poemas en una página de mi blog, Poemas, y no sé como poner etiquetas a las páginas que voy creando dentro de esa página.
Esas páginas de versos son cicatrices que he ido haciendo en el tronco del árbol y que han ido curtiéndose con el sol, la lluvia y el viento. Son marcas invisibles que llevo en la piel y que me escuecen cuando cambia el tiempo. Son pequeños homenajes a quienes me han ayudado a crecer como persona, como mujer, como hija, como madre, como amiga. Son notas de una sinfonía desafinada a la espera de un compositor que las coloque en el sitio adecuado.