¡Socorro! soy una egoísta satisfecha

Hoy quiero utilizar este blog como si fuera una reunión de alcohólicos anónimos de esas que salen en las películas, para declararme públicamente una egoísta satisfecha y así poder iniciar mi recuperación.

Al ver a tantos abuelos trabajando de niñeros, me doy cuenta que pertenezco a una generación de egoístas satisfechos. A mis hijos los han criado sus dos abuelas, porque así mi pareja y yo podíamos realizarnos profesionalmente y ellas se entretenían (o eso quería pensar yo para no sentirme culpable).

Pero en un momento dado, un click saltó dentro de mi cabeza porque las abuelas cada vez eran más mayores y tenían más ganas de dedicarse a ellas mismas y menos de criar a mis hijos. ¿Qué pasaría cuando ellas no pudieran cuidarse a sí mismas?, porque todos vivimos demasiado ocupados para permitirnos tener tiempo para ellas.

¿Qué quería yo? Quería mantenerme viva intelectual y profesionalmente, pero también quería transmitir a mis hijos una educación en valores (eso de lo que tanto se habla y que nadie sabe muy bien por donde coger) y quería que las abuelas tuvieran un ritmo de vida más acorde con sus años. Tal vez tomé una decisión equivocada, pero dejé un trabajo absorbente para poder sentirme bien conmigo misma. No me arrepiento, he recuperado un tiempo que no tenía para mí, un tiempo que no tenía  para mis hijos, he dejado a las abuelas que vean a sus nietos cuando quieran sin tener la obligación de cuidarlos, de educarlos; pero ahora me pregunto ¿seré capaz alguna vez de encontrar esa conciliación de la que tanto se habla sin perder algo fundamental en el camino?

Sí, soy una egoísta satisfecha, pero algo dentro de mí me empuja a luchar todos los días contra ese sentimiento de mirarme el ombligo. Tengo miedo a perderme, a dejar de luchar por lo que considero me puede ayudar a seguir creciendo, avanzando, en un mundo que te define como ganador o perdedor con unos parámetros que solo miden aspectos materiales.

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6 pensamientos en “¡Socorro! soy una egoísta satisfecha

  1. Alicia dice:

    Casi todos nos sentimos culpables cuando no hacemos por nuestros padres lo que ellos han hecho por nosotros (no hacemos ni una décima parte, y eso, siendo buenos hijos), pero, aunque esto no nos consuele, creo que forma parte del proceso natural. Cuidamos a nuestros hijos porque en ellos nos perpetuamos, cosa que no sucede con nuestros mayores. Quizás deberíamos ser menos “naturales”, como hacemos en otros muchos aspectos, pero no somos monstruos cuando no los cuidamos. Nuestros genes han pasado a nuestros hijos, pero no a nuestros padres.
    No sé muy bien lo que sucede con los hijos adoptivos. Nuestros genes no se perpetúan con ellos y, sin embargo, los cuidamos como si así fuera. ¿A alguien se le ocurre alguna idea?
    Saludos a todos.

  2. desira dice:

    Creo, como Alicia, que seguiremos cuidando de nuestra estirpe, y espero que no olvidemos a nuestros mayores, yo por lo menos me sentiría culpable de no devolver lo que me han dado.
    Muchas gracias por tu comentario, filosofoloco (curioso nombre el tuyo), y estoy de acuerdo contigo ¡qué haríamos sin las abuelas!
    Besos a los dos, Desira.

  3. Te felicito por haber escogido un camino en tu vida, seguro que ha sido una decisión muy difícil. Tus hijos sabrán agradecértelo cuando vean que te has sacrificado para darles una educación y estar tiempo con ellos.

    Por otra parte, como han dicho más arriba, en la situación actual muchos de nuestros mayores son los que tienen que mantenernos a nosotros… ¡qué haríamos sin las abuleas!

    Enhorabuena por tu blog, me encanta como escribes y entraré más a menudo.

    Un saludo

  4. Alicia dice:

    Creo que seremos como ellas. Cuidaremos a nuestra estirpe, entendiendo que nuestra estirpe es de nosotros hacia abajo (lo mismo que ellas). Cuidaremos a nuestros hijos y, por extensión de ellos, a nuestros nietos. A lo que no estamos tan dispuestos (tampoco ellas) es a cuidar a nuestros padres. Triste, pero real.
    Un saludo.

  5. desira dice:

    Ellas siempre están dispuestas a cuidar a su estirpe y son duras, fuertes, muy fuertes. Pero, ¿y nosotros?, ¿estaremos a su altura alguna vez y tiraremos hacia delante o seguiremos lamentándonos y mirándonos nuestro miserable ombligo? Gracias por tu comentario.
    Saludos, Desira

  6. jjestoico2 dice:

    Lo peor no es que hayan cuidado a nuestro hijos,
    lo que viene ahora es mas trágico,
    ahora nos tienen que tener en casa y con su pensión alimentarnos, pagarnos la luz, el agua, llenarnos la nevera……..
    pues ahora con lo de la crísis, también nos tienen que cuidar a nosotros.
    Me gusto la forma de redacción de los artículos.
    Enhorabuena.

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