Diferencias entre relación sentimental y acoso sexual

Parece ser que los ilustrísimos magistrados de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid, que dictaron una sentencia absolutoria hacia un farmacéutico que acosó a dos de sus empleadas, no entienden la diferencia entre relación sentimental y acoso sexual; tal vez se perdieron el programa de Barrio Sésamo en el que se explicaba el significado de ambos conceptos. ¡Que se cuiden las mujeres de esos jefes que les tocan las nalgas o les soban cuando pasan a su lado, porque eso no es acoso, es únicamente amor loco!

Los magistrados entienden que el caso se debía de haber planteado como abuso – art. 181 del Código Penal, y considerado delito más grave que el acoso-.  Según se dice en la sentencia:  “las conductas consistentes dar palmadas en las nalgas, dar un beso en la oreja, abrazar, dar un beso en los labios, acariciar la pierna o el pelo, rozar el cuerpo con el de otra persona, no implican la proposición de ninguna relación sexual sino que suponen la realización de actos de contenido sexual, por lo que no pueden constituir el sustento fáctico de una condena por delitos de acoso sexual, sino, en su caso, podrían constituir el supuesto fáctico de una condena por delitos de abusos sexuales al suponer la imposición de actos de contenido sexual por las vías de hecho, sin contar con el consentimiento de la persona a la que se somete a tales conductas, por lo que la calificación jurídico-penal de tales hechos tendría su encaje en el delito de abuso sexual del art. 181 del Código Penal, y no, como ya se ha dicho, en el delito de acoso sexual del art. 184 del citado Código”.

Al revocar el fallo que había dictado un año antes  el Juzgado de lo Penal n.º 1 de Alcalá de Henares (Madrid),  lo único que han conseguido es dejar  indefensas a dos mujeres, que llevan casi 10 años luchando para que se reconozca que han sido agredidas sexualmente por su jefe.

Según ese fallo, se condenaba al farmacéutico en cuestión “como autor criminalmente responsable de dos delitos de acoso sexual del artículo 184.2 del Código Penal , con la concurrencia de las circunstancias atenuantes de dilaciones indebidas y reparación del daño causado, a las penas de tres meses y veintidós días de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y las costas causadas en el presente procedimiento.

Además, D. Fabio deberá indemnizar a Dña. Brigida en la cantidad de 11.280,42 euros, y a Dña. Edurne en la cantidad de 11.234,61 euros, en ambos casos con los intereses legales correspondientes”. 

Perpleja me ha dejado el caso, entre luchas por enseñar la bandera más grande, amagos de infarto por rescates, previsiones económicas catastróficas e indicadores de miseria que creíamos ya erradicados.

 

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