La primera gran mentira

Mi hija de 10 años me confesó recientemente, entre lágrimas, que ya sabía que los Reyes Magos no existían, que no eran lo que le habíamos contado siempre, que sabía la verdad, pero que no quería que ello conllevara el final de las sorpresas, la emoción de esperar el regalo, de buscar el escondite del tesoro.

Imagen de JIKATU

Imagen de JIKATU

La abracé con fuerza, le acaricié el pelo, sequé sus lágrimas con mis dedos, le di un beso y  solo supe decirle que no se preocupara, que su padre y yo procuraríamos que las sorpresas continuaran, aunque los Reyes no dejaran en casa los regalos este año.

Cuando la vi delante de mí tan asustada por lo que le pudiera decir, me di cuenta que esa era la primera gran mentira a la que nos enfrentamos en la vida, por eso, tal vez, la retrasamos lo máximo posible. Descubrir que los sueños se acaban, no se cumplen o son solo una bella mentira, supone un choque emocional demasiado violento, a pesar de que ya no tengas 10 años y la vida te haya enseñado las garras más de una vez.

Anuncios

3 pensamientos en “La primera gran mentira

  1. desira dice:

    Gracias a los dos por compartir conmigo vuestros recuerdos.

  2. edgaregonzalez dice:

    Esto me trae el recuerdo de cuando mis padres me revelaron este secreto. un día antes del día de reyes me dijeron que ellos eran los reyes y que necesitaban que los acompañe a comprar los regalos para mis hermanos jejeje desde ese momento me convertí en un rey mago por algunos años hasta que década uno fue recibiendo la noticia a medida que crecían. lo bueno de ea experiencia fue que pude elegir mi regalo jejeje.

  3. 000julia000 dice:

    Ahora me acuerdo de cuando me abuela me lo contó, ella creía que ya lo medio sabía. Me dió mucha rabia por qué aunque yo veía cosas que no cuadraba otro año más habría aguantado.

    Siempre me hicieron crecer antes de tiempo y, sí, quizás esta fue la primera gran mentira que me destrozó aunque parezca una chorrada.

    Creo que si algún día tengo un niño no le contaré tantas mentiras sin razón por qué al final se pueden dar sorpresas de otra manera.

    Bueno es mi trauma “reyesmagueril” jajaja.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s