La eterna luz de Miguel Hernández

Hoy, 75 años después de la muerte de Miguel Hernández, su luz sigue iluminando nuestras conciencias.

“Eterna sombra”

Miguel_Hernandez

Miguel Hernández

Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha.
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida

La grandeza de una señora del teatro

Nuria Espert, Premio Princesa de Asturias 2016 de las Artes, ha dejado a todos conmovidos con su discurso en el que ha recitado dos textos, de Lorca -en castellano- y de Shakespeare -en catalán-. Si tienes un minuto, escúchala y vive el dolor de dos personajes: Doña Rosita la soltera y el rey Lear.

Cuando algo extraordinario te sorprende de forma positiva -que tampoco es tan a menudo-, merece la pena pararse y deleitarse con ello.

En sus palabras ha resaltado que entiende este reconocimiento como un premio al Teatro, por eso ha querido compartir este galardón con todos sus compañeros de profesión. Ha señalado que el teatro se convirtió en el dueño absoluto de su vida, de sus deseos y de sus sueños; que le ha exigido mucho y le ha lastimado en numerosas ocasiones. Sin embargo, en sus palabras solo ha transmitido su amor por el teatro, que consiguió que no pudiera ser ella misma más que en el escenario, “más que transformada en otra persona, no un personaje, una persona”.

Si quieres disfrutar del discurso completo de la gran Nuria Espert, aquí dejo el enlace a la página de RTVE:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/premios-principes-de-asturias/discurso-nuria-spert/3766558/

Los heraldos negros

Je suis Paris

Je suis Paris

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

Los heraldos negros. César Vallejo

 

 

El drama del español

Homenaje a la Lengua Española

Imagen de M.Peinado

El español, según la definición de la RAE, que recientemente ha celebrado su tercer centenario, es la lengua común de España y de muchas naciones de América, hablada también como propia en otras partes del mundo. Sin embargo, nuestra Constitución, en su artículo 3, en lugar de hablar del español como la lengua común de todos los españoles, especifica que es el castellano la lengua oficial del Estado.

Según el último Anuario del Instituto Cervantes sobre el español en el mundo, la lengua española, con cerca de 500 millones de hablantes, es hoy, tras el chino, la segunda lengua del mundo por número de usuarios. Y es el segundo idioma de comunicación internacional, detrás del inglés. Dentro de tres o cuatro generaciones, el 10% de la población mundial se entenderá en español. Estados Unidos será el país con mayor volumen de población hispanohablante del planeta, por delante de México.

Este es el drama del español: estamos desperdiciando uno de los mayores valores que tenemos, nuestra lengua. En vez de cuidarla, de sentirnos orgullosos de ella, nos dedicamos a esconderla, a denostarla en nuestro propio territorio porque, en un pasado, unos pocos nos usurparon la propiedad de una lengua y de una bandera que nos pertenecía a todos.

Es hora de recuperar los símbolos que nos deberían unir y no separar, porque si continuamos menospreciándolos, aquellos se apropiaron indebidamente de lo que era de todos, habrán ganado definitivamente.

Tal vez nuestra modélica transición no lo fue tanto, y sólo escondimos bajo la alfombra  ira y sed de venganza acumulada. A veces, es mucho más sano airear todos los trapos sucios y limpiar la casa a conciencia.

Parece que nosotros hemos acumulado demasiada suciedad bajo la alfombra  y hoy, sin asideros morales, políticos, ni económicos, nos está cubriendo de forma que olvidamos que, le pese a quien le pese, tenemos unos intereses comunes, una historia común y, lo que es más importante, una lengua común con mucho futuro.

El papel tiene futuro, también en los libros

Ahora que estamos en Madrid en plena Feria del Libro, y se sigue discutiendo sobre si los libros electrónicos acabarán en un futuro con los libros en papel, yo sigo yendo a las librerías y eligiendo libros  a través de las sensaciones que me despiertan los títulos, las portadas, o los resúmenes que aparecen en las contraportadas. Soy bastante anárquica en mis lecturas, y aunque a veces me fijo en las críticas, en la mayoría de las ocasiones descubro verdaderos tesoros perdiéndome unas horas entre hojas de papel. Si no existieran los libros en papel. ¿dejarían de existir las librerías?, ¿o como serían éstas: un terminal de ordenador con títulos y autores?, ¡qué triste!

Sin duda, algo está cambiando, hoy leía un artículo del escritor Carlos García Miranda, que reconoce la labor de los blogueros literarios en el éxito de nuevas obras, o nuevos autores.  Es un hecho que los canales de comercialización y de comunicación de nuevos títulos y nuevos autores están modificándose, pero, ¡por favor, que no me quiten los libros de papel!

Una última disgresión: el papel es importante en nuestras vidas. Ni siquiera el ipad puede con él en ciertas ocasiones.

La voz del Museo del Ron Havana Club

La grave y profunda voz de Anthia reina entre las luces cálidas y suaves del bar del Museo del Ron Havana Club, desde un rincón cercano al escenario donde tocan cuatro músicos, ajena a los turistas que nos colamos por allí.

Una mujer pequeña, oscura y contundentemente redonda, de brillantes ojos azabache y grandes rizos negros que sobresalen exuberantes del sombrero de panamá de ala corta, es la dueña de esta voz rotunda, que no necesita de micrófono para imponerse  a los murmullos de conversaciones, risas y ruidos que se entremezclan en este espacio multirracial, ubicado en La Habana Vieja.

Degustar el mejor mojito de La Habana escuchando a Anthia y su grupo es, sin duda, una visita de esas que se denominan imprescindibles en las guías de viajes.