Reivindicaciones de una invisible

ojo_que_vigilaHa finalizado el mes de enero. Un histrión con aires de César del siglo XXI ha sido ascendido a presidente de EE.UU., Europa, como un personaje de personalidad múltiple, se debate entre la ferviente defensa de los derechos humanos y la inacción frente a la vulneración de los mismos; la izquierda en España continúa como siempre: siendo su peor enemigo; la Pantoja ha sido rehabilitada por obra y gracia de Pablo Motos; en Cataluña siguen vendiendo un país de yupi con jueces lenguaraces y expresidentes mártires por la causa y por la pela. El mundo sigue girando, de momento, alrededor del sol, los polos continúan con su silencioso deshielo; en fin, que por lo que apunta este principio del 2017, el futuro se presenta vestido de miedo, respirando odio, y llevando las gafas de la intransigencia ante los que son o piensan distinto.

Sin embargo, con este desolador panorama es hora de las reivindicaciones de los invisibles. Aquí os dejo las mías:

invisibles_invencibles

Reivindicación de una invisible

Yo reivindico
una mano abierta al abismo insondable del mañana;
escuchar el grito mudo de millones de gargantas
seccionadas sin pudor por la avaricia;
renacer en una mirada limpia, sin pasado,
que en volandas, sin paradas, me transporte
hasta la isla del principio de los tiempos,
donde no existan nombres, venganzas,
reclamos, intereses, egoísmo, llanto, rabia.

Yo reivindico
el poder de las palabras,
de las grandes gestas de todos los anónimos
sin ilustres ancestros ni apellidos,
que remueven conciencias y reclaman
un futuro para todos, incluidos los proscritos.

Yo reivindico
la fuerza de los invisibles
desde el poderoso agujero de los muertos,
los que murieron y morirán creyendo,
los que se negaron y se negarán al yugo
del poder, de la derrota, del lamento.

 

Alepo no celebra la Navidad

Contemplo muda, incrédula, las imágenes de una ciudad aniquilada, de una población caminando sin rumbo por calles destruidas. Alepo, dicen los medios de comunicación, ha sido liberada. ¿A qué precio? ¿Y los niños, mujeres, hombres, ancianos, enfermos que han caído por los ataques indiscriminados de los ejércitos sirio y ruso? ellos no han sido liberados, han sido asesinados. ¿Y el bienpensante mundo occidental, que ha hecho al respecto?: nada. Estaba muy ocupado preparando la Navidad, llenando de luces sus ciudades, incitando al consumo desbordante a sus habitantes, celebrando con viandas y risas los días de fiesta que se avecinan… Eso sí, para calmar su conciencia, los dirigentes de la UE han solicitado a la ONU que abra una pasillo humanitario para que la ayuda llegue a la población de Alepo, mientras miraban para otro lado cuando la ciudad sitiada era bombardeada sin piedad.

Hemos aceptado ya que el Mediterráneo haya dejado de ser el Mare Nostrum para ser el Mar de los Muertos, seguimos viendo imágenes de miles de personas expulsadas de su país y lo único que nos preocupa es que no vengan a nuestra puerta a quitarnos la paz y la tranquilidad de las que disfrutamos. No queremos ver de cerca la dignidad de los que lo han perdido todo y aun así siguen adelante, buscando una salida, un camino que les permita soñar con un mañana mejor, porque nos hace sentir miserables.

Por esta razón nos centramos en temas tan importantes como la inquietante melena de Donald Trump, el perverso mensaje de Navidad de Mariano Rajoy a sus seguidores de Madrid, el apasionado beso de Errejón e Iglesias o la puesta en escena de la incierta -o no tanto- futura lideresa del PSOE en Jaén. Sin duda, Alepo queda muy lejos de esta España que se está vistiendo con sus mejores galas y está preparando los mejores manjares para celebrar una Navidad más.

¡Feliz Navidad a los hombres de buena voluntad! si es que los hombres de buena voluntad son capaces de ser felices cuando la mitad del mundo está atrapado por guerras, hambrunas, miseria o dictaduras que amordazan su libertad.

 

Canto a la rosa herida, pero no muerta

Ayer presencié con tristeza el primer “round” del Debate de Investidura. Tal vez me esté haciendo vieja y solo vi cómo un partido que logró en 1982 aunar las esperanzas de millares de personas se ahogaba en sus propias contradicciones. No soy militante, ni votante asidua de PSOE, soy de esos restos que se han quedado siempre sin escaño, pero siempre confié en que ese partido, que mis padres veneraban como el maná en el desierto, pudiera traer a este país mayor justicia social, mayor prosperidad para todos, más oportunidades para los que nunca las tuvieron. Sí, ¡siempre fui un poco ingenua!

Me gustaría poder creer en la nueva izquierda, pero lo que veo, de momento, me provoca únicamente una sonrisa amarga: gruesas palabras, ninguna propuesta, mensajes de Twitter enlazados en una tribuna… Los que dijeron no al candidato del PSOE ahora se rasgan las vestiduras porque Mariano Rajoy será presidente. Siguen hablando de un proyecto de izquierdas, cuando la aritmética es tozuda y dice que la izquierda ha perdido fuelle desde las elecciones de diciembre a las de junio. A veces me pregunto si todos los políticos, sean del signo que sean, creen que la gente es imbécil.

Mañana saldrá elegido un candidato a presidente que no me gusta, que ha sido elegido democráticamente y que será investido gracias a la penitencia impuesta a un PSOE empequeñecido en “aras de la responsabilidad”. Creo sinceramente que no le quedaba otra salida, aunque esa salida le lleve a un precipicio que, tal vez, acabe con sus 137 años de historia si no es capaz de mirar de frente a sus militantes y electores y explicarles las verdaderas razones de este harakiri en directo.

Espero que la rosa vuelva a florecer, pero ahora solo siento “La rosa a cuestas” (poema de Paz Díez Taboada)

rosa

Llevo la rosa a cuestas por un largo camino

Traigo una rosa en sangre entre
las manos…
Blas de Otero

Llevo la rosa a cuestas por un largo camino,
por una vía estrecha, flanqueada de lágrimas.
Llevo sobre la espalda los pétalos heridos,
a punto de caer como lluvia de sangre.
Traigo la rosa en alto, como un trofeo antiguo,
la levanto y agito contra el viento de otoño.
Traigo la rosa en brazos como si, desvalido,
un niño temeroso me clavara las uñas.
Con la rosa encarnada ando sin rumbo, y miro
cómo avanzan las sombras devorando la vida.
Con la rosa en la mano, camino hacia el olvido,
con la rosa y su peso, entre la niebla.

Descalificaciones, mentiras y acuerdos fallidos

mentira

Mentira. Imagen de Mateorito

Aprender a vivir supone aprender a perder, a ceder, a compartir, a sentir dolor, a cometer errores… La vida nos lleva desde el “quiero” de nuestros primeros años de existencia, a asumir el “puedo” y el “debo” que tamizan ese egocentrismo inicial, para convertirnos en parte de una comunidad con la que compartimos valores y normas que regulan nuestras relaciones.

Sin embargo, esta sociedad individualista y hedonista alienta el ascenso de personajes cuya principal virtud es vocear insultos, soltar venenosos comentarios, agredir verbalmente a aquellos que no comparten su punto de vista. Las redes sociales están llenas de estos elementos que utilizan el anonimato de Internet para desatarse la melena y dar rienda suelta a sus frustraciones.

A esto contribuyen sin duda también algunos políticos 2.0 que, en lugar de apoyar sus tesis con argumentos, las ensartan en menos de 140 inquietantes caracteres para devolver masticados a la plebe firmes negaciones, férreos principios (hasta que sea conveniente cambiarlos), caricaturas hirientes  de los adversarios. Todo ello aderezado con la falsa modestia del “yo lo he intentado”, mientras van clavando aguijones con una mezcla perfecta de palabras.

Al igual que hace años, mucha gente iba a los campos de fútbol a insultar al árbitro y los jugadores (hoy todavía se continúa haciendo, ¡el circo es el circo!) con el fin de saldar cuentas con su jefe, su cónyuge o el sunsuncorda; actualmente se destacan las descalificaciones personales más descarnadas y se retuitean, se comparten en grupos y se amplifican hasta límites insospechados.

Me han decepcionado los nuevos políticos que venían dispuestos a romper la clásica división de partidos de derechas y partidos de izquierdas, a luchar por una España mejor. Lo que parece, por sus actuaciones, es que su único objetivo es sustituir a los anteriores partidos mayoritarios de izquierdas y de derechas y si, en esa finalidad, tiene que perder España, ¡pues ya la arreglarán en su momento! Todos dicen pensar en España, pero ¿quién piensa en los miles de españoles que no pueden esperar ni un día más?

Esta película, que seguro que no triunfará en ningún certamen, ni nacional ni internacional, se podría llamar “Descalificaciones, mentiras y acuerdos fallidos”.

Enredada en las palabras

Se me pasa el tiempo enredada en las palabras de otros, guardando mis propias palabras en un lugar oscuro, aislado, sordo a sus sonidos y sus anhelos de volar; hasta que son tantas las palabras acumuladas dentro, que rompen como un caudal desbordado, furioso y liberador ese encierro, tejido con desidia y cierto pesimismo, que acompañan a la rutina que arropa tantos días átonos.

Ese día en el que las palabras vuelven a fluir, el primer día de frío real en un invierno incierto, maravillosos caracteres danzan como niños recién estrenados en la nieve, asombrados y alborozados ante este increíble espectáculo de magia que supone la formación de palabras.

No, hoy no toca hablar de Esperanza, de Pablo, de Pedro o de Mariano. Hoy no toca hablar de posturas intransigentes cubiertas con velos de cortesía, de veladas amenazas cocinadas como propuestas, de taimadas dimisiones digeridas como estrategia.

Hoy toca disfrutar de palabras como: compromiso, responsabilidad, honestidad, coherencia, transparencia, diálogo, compartir, escuchar, cooperar, ceder, avanzar, …

Imagen de LexnGer

20 de diciembre, fun, fun fun

Lemas, latiguillos y consignas políticas nos persiguen hasta el hartazgo desde hace varias semanas. Veo, oigo y leo declaraciones de distintos el-grito-munchrepresentantes de los partidos políticos que concurren a estas elecciones y la imagen de “El grito” de Munch viene a mi mente para intentar evadirme del cansancio que me provoca escuchar las mismas palabras en el mismo, o en diferente orden. No obstante, espero que estas elecciones con las que damos paso a una nueva Navidad nos traigan, aparte de promesas, luces de colores y brillantes espumillones, un parlamento más plural, más dialogante y más cercano a los intereses de las personas que les han votado y no a sus propios intereses.

Si unimos los lemas de esta campaña de los diferentes partidos políticos ¡nos puede quedar un discurso redondo!: “España en serio” (PP) supone “un futuro para la mayoría” (PSOE), porque queremos “un país contigo” (Podemos). Vota “con ilusión” (Ciudadanos) “por un nuevo país” (IU).

¡Que la fuerza nos acompañe!

 

Los heraldos negros

Je suis Paris

Je suis Paris

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

Los heraldos negros. César Vallejo