Me escapo

Vuelvo a esa mañana tan fría,
esa que congela el aura
de las manos temblorosas,
esa que volvió negra niebla
el verde de tu mirada.

Me distraigo en tu recuerdo,
el que olvidaste en mi casa,
ese en el que cantas nanas,
ese que aun quema dentro,
el que me salva del miedo
a no ser, a no sentir nada.

Me escapo mucho más lejos,
lejos de aquella mañana;
a los principios más tiernos
en los que ganabas batallas,
en los que tu risa era el alba;
aquellos donde los silencios
eran un juego de magia.

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