Sí, le amo

Sí, le amo
más allá de toda duda,
de la efímera pasión,
de la urgencia del deseo.
Con el peso de los años
enredándose a mi cuello,
con la rutina guiando
las canas de mi cabello.

Sí, le amo
y la calma que me acuna,
que acaricia mi razón,
me envuelve con su aleteo.
Sin la inocencia de antaño,
atravesando los hielos
que abonan rastros
de antiguos miedos.

Sí, le amo
tras dos niños,
peces, tortugas,
una chinchilla y un perro,
Tras silencios, celos,
miel con lunas
y ese algo que me embruja
y qué no sé que es.

Anuncios