Una izquierda huérfana y una derecha perpleja

La ideología del miedo, de Jordi@photos

La ideología del miedo, de Jordi@photos

Las últimas encuestas publicadas sobre intención de voto nos dan una foto fija de un momento concreto, y reflejan el clima de desencanto que ha dejado a la sociedad española sin consolidadas formaciones políticas que les sirvan como referente, lo cual es peligroso, porque se radicalizan las posiciones de un forma descontrolada.

Creo que la izquierda está actualmente huérfana, con un PSOE perdido en guerras intestinas, sin discurso político claro, sin líderes que conecten con el descontento generalizado; va a remolque de la realidad, no son capaces de analizar y lanzar propuestas que resulten coherentes dentro de un discurso general, el cual se ha diluido dependiendo de los intereses del momento.

Izquierda Unida, que aparece como la gran recolectora de los votos del PSOE por la izquierda,  muestra un claro anquilosamiento, tanto en su lenguaje como en su forma de interpretar los datos, y nos encontramos con unos mensajes que nos recuerdan a revoluciones de principios del siglo XX.

¿Y por la derecha? Tenemos un PP con una mayoría absoluta parlamentaria, que cree que le da derecho a tomarse el mundo por montera -que no por Montoro, aunque seguro que estaría encantado el señor ministro-, y que da la sensación de llevar unas orejeras gigantescas. Éstas no le permiten escuchar las miles de voces que se están alzando contra la soga con la que el Gobierno está apretando a la tan sufrida clase media, muchos de ellos votantes suyos, que reclaman el cumplimiento del programa que votaron.

La perplejidad del PP ante la airada reacción ciudadana, combinada con el mantra “hacemos lo que tenemos que hacer” se repite en plasma, por escrito, en el Congreso, en las escasas ruedas de prensa con preguntas, sin que se paren, siquiera un segundo, a mirar los cadáveres que van dejando en este trágico vía crucis. Y ahí está UPyD a recoger los pedacitos de votos que van dejando PP y PSOE por el camino, sin que se conozca el discurso global de esta formación.

La crisis económica ha resaltado las profundas grietas que sufre nuestro sistema. Una de esas grandes grietas es la del papel de los partidos políticos, que deben regenerarse en su concepción y en su funcionamiento para cumplir con el artículo 6 de la Constitución del 78En fin, que, o los partidos políticos recuperan la ética,  con un discurso que la gente entienda y comparta, o tendré que oír más a menudo frases que me causan escalofríos como: “la democracia es un engaño, sólo sirve para que otros chupen más del bote que tengo que llenar yo”, “otro Franco nos hacía falta”, “habría que acabar con todos los políticos, ¡sólo están ahí para robar!”.

 

 

Un país para comérselo

Imagen de CORREMADRID

Imagen de CORREMADRID

Ya no sé si a mi país se lo ha comido Saturno hace siglos, o se lo están comiendo los cuervos que sobrevuelan nuestras cabezas en forma de mercados histéricos y de políticos sin palabra y sin honor -de sonrisa lobuna y burlona-, mientras las hormiguitas de la piel de toro se agarran a lo que pueden para no caer aplastados por la avaricia sin límites de los secuaces del Mal -con mayúsculas, por supuesto-.

Ante tanto desmán, no me queda otra que apelar a la esencia -como se suele decir- y llamar a voz en grito al toro de España, en palabras del genial Miguel Hernández, para ver si despierta de nuevo esa voz común y tolerante que nos unió en 1978, y recuperar las grandes palabras:

“La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada, y

Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.”

Llamo al toro de España (Miguel Hernández)
Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.

Despiértate.

Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.

Levántate.

Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.

Esgrímete.

Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

Desencadénate.

Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.

Yérguete.

No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.

Víbrate.

No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.

Revuélvete.

Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.

Truénate.

No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.

Abalánzate.

Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza:
revuélvete en el alma de todos los que han visto
la luz primera en esta península ultrajada.

Revuélvete.

Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.

Atorbellínate.

De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.

Sálvate.

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

Sálvate.