La SGAE arremete ahora contra la Iglesia

Fotografía: fernand0

La Sociedad General de Autores (SGAE), en su afán recaudador, no ha dudado en reclamar a la Iglesia Católica quince mil euros por la interpretación de canciones en las misas de los domingos. Los eficientes agentes de la SGAE han  recorrido las iglesias de todas las provincias españolas, para corroborar un hecho que se repite en las misas dominicales: coros de jóvenes interpretan con sus guitarras canciones que están sujetas al derecho de autor, sobre todo en las misas que se celebran entre las 11:30 y las 13:00  (dirigidas a los más jóvenes).

La SGAE considera que la Iglesia española está utilizando de forma fraudulenta el talento de nuestros creadores, ya que la misa es un acto público -no privado- con el que se intenta  aumentar el número de clientes, es decir, de fieles. Los grupos musicales, que amenizan las misas de los domingos, utilizan en su repertorio música de autores que no reciben ninguna compensación económica por este concepto; lo cual ha sido denunciado por la SGAE a la Conferencia Episcopal Española. Según afirman estas fuentes,  no se obliga a nadie a utilizar el repertorio musical que se encuentra bajo su protección, más de 5,5 millones de títulos en España; por lo que si la Iglesia no quiere pagar, no tiene más que dejar de utilizar música sujeta a derechos de autor.

A este ataque directo de la SGAE, la Conferencia Episcopal ha respondido con un pasaje del Evangelio: “Guardaos bien de los falsos profetas, que se os acercan disfrazados de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos los conoceréis: ¿es que se recogen uvas de los espinos o higos de las zarzas? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego. Por tanto, por sus frutos los conoceréis” (Lc 6,43-44).

Podría pasar, ¿no?