El sonido del terremoto de Japón

El exceso de información con el que se nos aturde constantemente en la era de la sociedad del conocimiento, a través de multitud de soportes, consigue encerrarnos en una burbuja en la que no penetran emocionalmente datos que no nos afecten directamente, porque somos incapaces de asimilar más allá de lo que que puede interferir en nuestro modo de vida actual o futura.

Sin embargo, el sonido del terremoto de Japón,  cuya grabación ha obtenido la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC),  gracias a los datos facilitados por una red de observatorios submarinos ubicados a ambos lados del epicentro del terremoto, situado cerca de la localidad japonesa de Hatsushima, me encoge el alma.

Libertad vigilada para Internet

Siguiendo el juego propuesto por mi amigo Al Marqz en NavegArte -y con un poco de retraso-, dejo aquí mi opinión sobre el control que se quiere imponer por parte de los Gobiernos a Internet. Tiene mucho que ver con el miedo de los que detentan el poder sobre los aborregados ciudadanos de los diferentes países-naciones-estados-reinos-repúblicas… a perder el control, porque, a través de Internet, se pueden nutrir de informaciones no controladas, no supervisadas, no filtradas por los poderes económicos, políticos o sociales. Para mí, Internet es ese sexto continente que todos tratan de colonizar, de amordazar, de moldear. Me gustaría poder decir más y mejor, pero ya lo ha hecho muy bien Raul Vargas Chirinos en su blog, así que añado aquí el enlace a su entrada “La libertad en tiempos de Internet” que comparto totalmente.

Por una Internet “open”, desde la Comunidad PTB.

MEME:Mi primer mes ante un equipo de cómputo

Por invitación de Al Marqz, os cuento mis desastrosos inicios con el mundo de los ordenadores. Antes de empezar me gustaría enviar un mensaje a mi amigo Al: reconozco que no me siento cómoda con el título de la entrada (aunque como verás, he respetado escrupulosamente tus indicaciones -supongo que por el tema de los buscadores-). En mi tierra, lo de “equipo de cómputo” suena un pelín raro; es más usual hablar de ordenadores que de computadoras; pero bueno, yo me adapto.

A lo que iba: soy de una generación que vivió la revolución que supuso la informática como algo mágico -supongo que como las generaciones anteriores vivieron la entrada de la radio o de la televisión en sus hogares-. No he tenido ordenador en casa hasta que no me casé (con un informático, por cierto), por lo que mis primeros escarceos con la informática han sido en el plano profesional. Cuando hice mis prácticas de verano en un periódico de mi ciudad, en la redacción ya comenzaban a utilizar ordenadores, pero en la Sección de Documentación, en la que yo recalé, todavía se trabajaba con máquina de escribir y papel de calco para las copias de las necrológicas  que preparábamos por adelantado.

La verdad es que la tecnología nunca ha sido mi fuerte. Recuerdo el MSDos y el wordperfect como un verdadero horror de memorización de comandos y teclas. Me gustaba más moverme en el QuarkXpress para editar un boletín mensual -bastante cutre, las cosas como son- de la asociación en la que trabajaba como periodista. No obstante, he sido y sigo siendo una ignorante digital. Contar con un informático propio me ha hecho descuidar mis inquietudes tecnológicas, ya que siempre es más fácil decir “esto no funciona” que preguntarse “¿cómo funciona esto?”. Hasta hace relativamente poco tiempo yo era de los del primer grupo, aunque últimamente me estoy pasando al segundo; a pesar de que mis neuronas están ya un poco endurecidas y les cuesta asimilar los descubrimimientos de este sexto continente. Como véis, mi primer mes fue muy largo.

Desde aquí, invito a Vanessa Santano, a Javier Saez y a Maximiliano Saavedra a seguir esta cadena que ha iniciado Al Marqz, desde NavegArte:

Estamos creando una trama de enlaces (” meme “) para aumentar links y visitas a tu web, conectarte con nuevos amigos y variar un poco lo de todos los días.
Publica el tema “Mi primer mes ante un equipo de cómputo“, cuando empezaste.
Cómo era, que hacías, cómo y dónde te la pasabas allí. (De 15 a 30 líneas)
Al final del post invitas y avisas a tres blogs amigos o más a hacer lo mismo.
Luego comentas en el post del blog original y en el que te invitó, que has invitado a tres amigos e incluyes su enlace.
Ellos deberán hacer un post según lo indicado hasta aquí.
Aunque no estés invitado puedes participar haciendo fielmente lo anterior.
El post se irá actualizando conforme lleguen los avisos. Agradezcamos con un comentario en su blog a todos los que participen directamente en nuestra web. Gracias anticipadas a todos y todas. Sus preguntas serán bienvenidas.
El evento tendrá un límite de 200 blogs o el 8 de septiembre, lo que se cumpla primero. Esto puede variar según los resultados.
El listado final estará disponible en Yahoo, facebook, twitwall, slideshare y más lugares que iremos agregando también, con enlaces válidos para buscadores.
Agradeceremos la cobertura que puedan darle a esta actividad por twitter y facebook. Mucho éxito, amigos.
Copia tal cual este mensaje precisamente después de tu respuesta personal desde “Estamos creando…” y HASTA AQUÍ.

La Comunidad PTB

Comunidad PTBDesde que comencé a escribir este blog he participado en algunas iniciativas de redes de blogs, pero desde que entré en la Comunidad PTB he cambiado mi forma de relacionarme con otros blogs. Es una Comunidad muy participativa y activa, lo que conlleva una mayor interrelación. Me ha permitido acercarme a blogs muy interesantes, aproximarme a temáticas de las que apenas conocía nada, descubrir espacios similares al mío, planetas que orbitan en el espacio internet en galaxias próximas y remotas… En fin, una experiencia muy positiva.

No podría hacer una clasificación de los mejores blogs, así que os dejo la relación de algunos de los que participan en este momento en esta Comunidad, por si os apetece echar un vistazo (no los he clasificado a propósito. A veces el exceso de información nos hace perdernos cosas interesantes):

http://advertisingargentina.blogspot.com/
http://andanzasn.blogspot.com/
http://alextorres.net/
http://aprendizdetodomaestradenada.blogspot.com/
http://caminosdevida.buscoafiliados.com/
http://cicatricestransgenicas.blogspot.com/
http://eldadodelarte.blogspot.com/
http://eljardindecarmen.blogspot.com/
http://ellapizportenio.blogspot.com/
http://elreinodeseda.blogspot.com/
http://guzmanear.wordpress.com/
http://grafistantaneas.blogspot.com/
http://hijodelamaquina.blogspot.com/
http://ilustracionlaurosendo.blogspot.com/
http://jorgejuanmorante.blogspot.com/
http://lagotaquenoqueriaperder.blogspot.com/
http://manesetenta.blogspot.com/
http://navegartis.blogspot.com/
http://www.presentesencasa.blogspot.com/
http://ptb.bz/
http://www.losbosques.net/
http://www.palabrasdeli.blogspot.com/
http://www.rafsos.blogspot.com/
http://www.ramonferrera.blogspot.com/
http://soyconsciente.blogspot.com/
http://www.teayudofacebook.blogspot.com/

La estupidez de las máquinas

Ayer me sentí totalmente frustrada ante la estupidez de una voz pregrabada que no era capaz de entender un problema muy sencillo: mi teléfono fijo no tenía línea y la compañía con la que tengo contratada la línea no podía darme respuesta porque la máquina se interponía, como un muro infranqueable, entre un operador de carne y hueso  y yo.

En este mundo de las nuevas tecnologías tan maravilloso, a veces es muy difícil, por no decir imposible, conectar con otro ser humano cuando uno lo desea, porque falla la máquina que ha de conectarlos o porque el programa no responde a las infinitas casuísticas que se pueden dar en las relaciones humanas. Mi problema era el siguiente: pago la línea a una compañía, y la gestión de la línea a otra, con lo que cuando hay un problema se suelen tirar la pelota de un lado a otro del tejado, quedando yo en medio, como una gilipollas, mirando para ver de donde me van a venir los palos (porque al final, siempre te dan palos). El caso es que llamé a la empresa que gestiona mi línea y, como de costumbre, me contestaron que el problema no era suyo.

Al intentar contactar con el servicio técnico de la empresa con la que tengo contratada la línea, mi sorpresa fue mayúscula cuando la voz pregrabada, que me había indicado que introdujera mi número de teléfono, me comunica que ese teléfono no es cliente suyo y que me ponga en contacto con mi compañía. Pensé “he debido de equivocarme en algún paso del fastidioso camino” y volví a intentarlo con el mismo resultado. Llamé una tercera vez intentando acceder por otra vía, pero ninguna opción me dejaba hablar con una persona de carne y hueso. Si no introducías el maldito número de teléfono que había desaparecido de sus líneas no tenías ninguna opción de contacto.

Al día siguiente, como mi línea telefónica seguía en silencio, llamé a un amigo que trabaja en dicha compañía y le conté mi problema. La solución que me dio fue mágica: “introduce un número de telefono de algún cliente de esa compañía y así podrás acceder al operador”. Con un poco de aprensión, pues lo que te solicitaban eran los números del teléfono con el que tenías problemas, y yo soy muy mía para eso de las mentiras (debe ser un trauma infantil o algo así), introduje el número de un familiar y esperé. ¡Bingo! la estratagema había dado resultado y al otro lado de la línea oí una voz con acento del otro lado de charco, solícita y amable, que me pedía que le contase mi problema. ¡Por fin pude expresarme sin complejos, sin vocalizar como si tuviera una boca de goma, sin tener en cuenta el número de palabras que utilizaba, porque al otro lado de la línea alguien me podía comprender! Y evidentemente solucionó mi quebradero de cabeza con rapidez y eficacia. Al cabo de unas horas, una llamada entró en el teléfono -hasta entonces mudo-, y al descolgar, una voz femenina profesional y grabada me dijo que esperaba que la avería se hubiera solucionado y que marcara el 1 si era así. Estuve tentada de mandarla muy lejos, pero finalmente, pudo mi prudencia sobre mi ira y marqué el maldito 1. Ni siquiera se despidió, ni me dio las gracias, al otro lado de la línea solo quedó un pitido continuo e incómodo.

Aquí dejo un simpático vídeo sobre la impotencia que sentimos ante máquinas con voz humana que no entienden nuestras necesidades.

Sin duda, las máquinas son estúpidas (o por lo menos las de los centros de atención al cliente de algunas compañías), porque no saben cuando una persona está preocupada, miente o está triste, porque no saben responder a variables que escapen de su programación. Pero la estupidez de las máquinas tiene una explicación: responde a un mal diseño, un mal desarrollo, un mal montaje o un mal uso. La estupidez de los hombres es mucho más compleja y también mucho más dolorosa, pero eso merece reflexión aparte.

Conflicto de negocios, no de derechos

Todos tenemos derecho a vivir dignamente de nuestro trabajo, también los músicos, creadores literarios, actores,…. lo que no significa que un modelo de negocio se perpetúe porque sí. Esto parece ser lo que pretenden al querer limitar el potencial de internet como medio de difusión cultural.

Los modelos de negocio tienen que evolucionar al tiempo que los avances tecnológicos y sociales, si no lo hacen desaparecerán y serán sustituidos por otros negocios, más productivos, más eficaces, y en esto no está en juego el derecho de los autores al reconocimiento de su obra, está en juego la forma en la que sacan rendimiento a ese trabajo; por eso me uno al “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet”.

Creo que los que se sienten amenazados por Internet para perpetuar su forma de ganarse la vida, deberían pensar en evolucionar y aprovechar las ventajas de la red para sacar un mayor rendimiento a su creatividad.

Me encanta hacer un blog que no aporta nada

Me ha encantado un “post” que he leído en el blog de Marcelino Madrigal sobre la utilidad que tienen estos espacios personales de comunicación que se denominan bitácoras o blogs. Inicié este blog porque me gusta escribir sin más limitaciones que las que yo me marque. Nunca me propuse ser referente de nada ni de nadie, aunque con el paso del tiempo, algunas de mis entradas -pocas- han tenido un cierto tráfico de visitas y reconozco que me han provocado un cierto subidón del ego. Pero han sido escasos momentos de casi gloria que  se han esfumado a los pocos días, cuando las búsquedas de Google han disminuido hasta desaparecer por completo y devolverme a la cruda realidad de que escribo fundamentalmente para mí, para aclarar mis ideas (lo cual no es tan fácil como parece a simple vista).

Mi blog es como un espejo en el que me miro de vez en cuando para poder saber cómo soy, para ver las arrugas que van surgiendo en mi rostro, o para descubrir las manchas que van sustituyendo a las hasta hace pocos años simpáticas pecas de mi nariz.

Leo en Bitácoras.com las crónicas del EBE’09 y me pregunto si ha sido un evento de reflexión o de autocomplacencia. No obstante, tampoco me preocupa demasiado, no es mi negocio. Sin embargo, me gusta moverme en estas redes porque me permiten conocer otras voces, voces solitarias como la mía, voces interesantes que pululan en medio de gente que se gana la vida con esto (muy dignamente, por cierto), sin más objetivo que dejar constancia de su existencia (aunque sea invisible, aunque no sirva para nada).

¡Sin duda, la vida es mucho más que la red!